Mostrando las entradas con la etiqueta Eva. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Eva. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de octubre de 2018

Resumen del libro Historia Primitiva de la Humanidad; Gn 4,1-13



Dios crea una hembra primigenia, excepcional con un cierto parecido a las mujeres; dentro de esta hembra, implantó una célula germinativa, producida por la unión del óvulo y el espermatozoide. De esta primera célula, nació un hombre y luego que este hombre alcanzó la edad reproductiva, toma uno de sus espermatozoides y lo deposita en la hembra primigenia o la Eva bestia, y en el vientre de esta hembra bestia, crea un óvulo en sus causas primeras y se inicia una célula germinativa que daría origen a la primera mujer, conocida como la Eva humana.

Caín nació de la unión de Adán con la Eva bestia, la cual aportó un óvulo ancestral, con cromosomas y genes de los animales, sometiendo la especie humana a una contaminación o hibridación con los genes de los animales.
Adán se une con la Eva humana, que es su verdadera mujer, con la cual engendra un hijo que en la Sagrada Escritura vamos a conocer con el nombre de Abel, quien nace con el espíritu divino y por lo tanto con los dones sobrenaturales, preternaturales y naturales a plenitud y podemos decir que no existe la hibridación de los genes animales, por lo que según la Sagrada Escritura se puede decir que es un hijo de Dios puro.
Por la hibridación Caín es un ser inclinado al mal y esta es la causa por la cual mata a su hermano Abel; Caín sufre el ardor y el impulso de las pasiones en su propio interior como consecuencia del pecado que cometió su padre Adán, pero tiene la posibilidad de hacerle frente e inclinarse al bien.
A la muerte de Abel, la primera mujer, que es la Eva humana, se encuentra encinta del tercer hijo de Adán: Set, quien también es un legítimo hijo de Dios y que se encuentra libre de la hibridación de los genes animales.
Luego de la muerte de Abel, Adán toma una actitud de rebeldía contra Dios y se negó a engendrar nuevos hijos para Dios, pero luego se arrepiente y busca a su legítima mujer: la Eva humana y engendra nuevos hijos, que son conocidos como los hijos de Dios en la Sagrada Escritura y que tienen parte de los dones sobrenaturales, los dones preternaturales y los dones naturales a plenitud.
Por su parte Caín alcanzó a unirse a la hembra primigenia antes que su padre Adán la matara y extinguiera su especie, produciendo una especie de hombres y mujeres híbridos y la especie se degenera aún más y podemos decir que de esta unión solo se obtuvieron animales con un pequeño rastro del espíritu divino; esta raza terminó por extinguirse.
Surgió una nueva raza híbrida, que se produjo de la unión de Caín con una hija directa de Dios, es decir, una hembra que había nacido de la unión de Adán y de la Eva humana, es decir en el sentido estricto de la palabra, una media hermana de Caín; de este modo se produce una raza híbrida entre los hijos de Adán y los hijos de Caín; de modo que tenemos dos razas: la primera es una raza pura que desciende de Adán y tiene el espíritu divino con pureza y son denominados en la sagrada escritura los hijos de Dios, y la raza que brota de la unión de Caín con una hija de Dios y son conocidos como los hijos de los hombres; con el tiempo los hijos de los hombres y los hijos de Dios se van a mezclar dando origen a una nueva raza.
De este modo tenemos tres razas: los hijos de Dios que son una raza pura, los hijos de los hombres que son una raza hibridada y desmejorada al encontrarse contaminada con los genes animales, y la tercera que es la raza que ha dado origen a nuestra especie humana y es la unión entre los hijos de Dios y los hijos de los hombres.
Con la herencia de Caín entraron las enfermedades y las taras y deficiencias en la raza humana, perdiendo las capacidades con las cuales habíamos sido creados.
De modo que todos descendemos de Adán y heredamos parte del espíritu divino, pero también descendemos de Caín y heredamos los genes animales que se manifiestan en una debilidad de nuestra raza humana.


Resumen del libro Historia Primitiva de la Humanidad; Gn 4,26 b



Significado de los números:
(1)             Número divino perfecto
(2)             Número que tiende a la perfección
(3)             Número divino perfecto
(4)             Número que tiende a la perfección
(5)             Número divino perfecto
(6)             Número totalmente imperfecto e incorregible
(7)             Número divino perfecto
(8)             Número divino perfecto
(9)             Número que tiende a la perfección
(0)             Número que indica la creación de Dios y se puede        potenciar hacia el mal o hacia el bien.


De lo anterior tenemos tres números perfectos espirituales, cuatro números materiales tendiendo a la perfección y un número que potencia el bien o el mal.
(1)             Dios, significando que Dios es único, uno y verdadero.
(2)             Criatura, Significado la creación que es una composición y que recibe el ser de Dios.
(3)             Trinidad, significando a Dios único, santo, indivisible y comunidad.
(4)             Creación, significando que toda la creación está   hecha de cuatro elementos fundamentales que son: tierra, aire, fuego y agua.
(5)             Encarnación, significando a la encarnación de Dios,     para preparar la resurrección; elevación del  mundo material al espiritual.
(6)             Maligno, es el número que representa las entidades    del mal y su desorden y que se encuentra petrificado en la imperfección.
(7)             Perfección, es el número que indica la perfección a la cual debe llegar la creación.
(8)             Jesús, es un número que indica la vida de Jesús que es un puente entre lo divino y lo humano.
(9)             Humanidad, es el número que indica toda la creación, universos, creados y por crear y la humanidad antes de la llegada a la perfección.
(0)             Nada, es el número que indica la creación sin Dios y que puede potenciar tanto el bien como el mal.

Con los anteriores significados de los números, John Henry presenta una serie de tablas y conversiones, dando a entender como ciertas, cosas se pueden acercar a la luz o acercarse a las tinieblas, y a la vez, también demostrar que en los números se encierran significaciones que se pueden traducir en palabras o de palabras a números.

Con lo anterior podemos estudiar dos nombres según las tablas de John Henry Builes:
Adán, representado con el número 7, que indica que fue creado con perfección desde el inicio y con la plenitud de los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales; cuando Adán desobedece el designio divino, deja de ser un 7 y se convierte en un 6, pero con la posibilidad del arrepentimiento y de volverse a convertir en un 7, es decir recuperar la perfección inicial con la que fue creado.
Adán es la composición del mundo espiritual y material de manera que Adán le corresponde el 4 -mundo material- y el 3 -mundo espiritual-, y sumados tenemos un 7.
De modo que Adán tiene que parecerse a Jesucristo, que es un número 7, porque con su resurrección se forma un cuerpo material y espiritual lleno de toda la perfección y plenitud posible que pueda existir en todos los universos creados.
Eva, es una mujer y lo que se puede decir de Adán, se dice de Eva, por lo que a esta mujer también le corresponde el número 7; de modo que la mujer llena de plenitud y perfección se parece a la Eva Humana y le corresponden las mismas perfecciones del hombre; pero a Eva le corresponde también el número 10 porque ella no fue la causante del primer desorden en la creación y permaneció fiel a la voluntad divina aunque sufriendo las consecuencias del pecado del hombre; la voluntad divina siempre se expresa con el número 10.
Pero tanto, el hombre como la mujer deben llegar a la perfección divina y deben hacerlo juntos aportándose mutuamente. La perfección divina 7, a la que debe tender el hombre y la voluntad divina que debe procurar la mujer, convierten esta tendencia en un 8, que es el nombre de Jesús, de modo que en Jesús tanto el hombre, como la mujer, alcanzaran la plenitud deseada y que se encuentra en lo profundo del corazón del hombre como de la mujer.
                           10+7=17= 1+7=8

viernes, 21 de septiembre de 2018

Resumen del libro de John Henry Builes Gn 2, 16-19




La segunda humanidad viene desde el diluvio universal hasta nuestros días y es el producto de la hibridación, es decir, descendemos de un hijo de Dios que es Noé y que tiene sus genes puros y no contaminados con los genes animales y una mujer híbrida que ya había sido contaminada con los genes de los animales.

El pecado de Adán principal fue el de la rebeldía contra Dios; en primer, lugar no esperó a que la primera mujer que fue creada por Dios estuviera suficientemente formada para que fuera su pareja y procrear con ella, por lo que se unió a una hembra con características de animal y que sólo estaba destinada a convertirse en un puente y en un vehículo para la creación del hombre; pero Adán contrariando la voluntad divina, se unió a esta hembra y dio origen a Caín, contaminado con los genes humanos pero con parte de los genes divinos y al final los hijos puros de Dios se perdieron y todos resultamos siendo hijos de Caín y por consiguiente contaminados con los genes de los animales.

Con la creación de las otras especies en la Tierra se presentó un proceso de evolución guiado por Dios; pero para que se diera el origen de estos seres, al principio se dio una directa intervención de Dios.
Jamás se puede afirmar que el hombre haya evolucionado de seres microscópicos y debemos entender que el hombre fue creado en un estado de perfección original y jamás de evolución.

Veamos lo que dice el libro Historia Primitiva de la Humanidad:
“Podemos concluir que el hombre no pudo haber evolucionado de seres microscópicos, porque tiene un principio activo que es masculino y femenino; también concluimos que en la naturaleza los seres (tanto animales como vegetales) que tienen este principio activo, femenino y masculino, no han evolucionado de organismos unicelulares o microscópicos.
Así mismo, es bueno anotar que, en el hombre y la mujer, el principio activo masculino es primero, y que solo en segundo lugar se encuentra el principio activo femenino, lo cual se deriva en la forma en que Dios creó al hombre y a la mujer, pues el hombre fue creado primero por Dios y con su intervención; el mismo hombre dio origen a la mujer, aportando su principio activo masculino, expresado en un espermatozoide gestor de la vida en sus causas naturales y en un óvulo femenino en sus causas sobrenaturales, por lo que el hombre puede ser llamado “padre de la mujer”.Pero en los animales más complejos y superiores sucede lo contrario; el principio activo femenino es primero que el principio activo masculino, pues todas estas especies tuvieron como fuente de origen una hembra primigenia que los lanzó a la existencia con la intervención de Dios, y lo mismo sucedió con algunas plantas” (Historia primitiva de la humanidad, página 105).

Resumen del libro de John Henry Builes, Gen 3, 20-21



Aquí tenemos que distinguir que tenemos dos Evas: a una la podemos llamar la Eva bestia y la otra, la Eva humana.
Las dos son madres de la humanidad.
La Eva bestia era una hembra primigenia pre-humana, con la que Adán cometió el pecado original y de cuya unión nació Caín, que también se va a convertir en el padre de toda la humanidad y de donde los hombres retrocedimos del hombre perfecto, a casi convertirnos en bestias.
La segunda Eva es la Eva humana, que siempre fue destinada a convertirse en la esposa de Adán y también puede ser llamada Eva y madre de todos los vivientes, porque de ella descienden los hijos de Dios, que se extinguieron con Noé.

La esposa de Noé era una mujer híbrida, que descendía de Caín de la mezcla entre los hijos de Dios y los hijos de los hombres, de la Eva bestia y la Eva pre-humana, de manera que hay una recuperación de la raza humana después del diluvio, porque toda la humanidad desciende de Noé; en sus hijos hay una conjunción entre la descendencia de la Eva humana y la descendencia de la Eva bestia. 
Desde ese momento se acaba para siempre los hijos puros de Dios y se da origen a una raza única, que es la que conocemos actualmente; es decir, una raza descendiente de Noé, autentico hijo de Dios, y de su esposa, mujer híbrida.
La primera mujer, era una mujer con la justicia original y la inocencia original que no tenía afectados sus dones naturales, preternaturales y sobrenaturales, mientras que en Abel ya se había iniciado el germen de la corrupción por causa del pecado de Adán.
Con el pecado de Adán se inoculó el germen de la corrupción en toda la creación material y fue algo que se extendió a otras galaxias, es decir, todo lo que es material y por causa de Adán este germen de la corrupción también afectó a la Eva humana de una manera parcial, del mismo modo que Jesús cuando se encarnó se vio sometido a las consecuencias de esta corrupción sobre su propio cuerpo.
En la humanidad solo tres seres sin contar a Jesucristo han nacido sin el pecado original y sin el germen de la corrupción intrínseco en su propio ser: Adán, La Eva humana y la Virgen María.


Resumen del Libro de John Henry Builes Gn 3,4-7


En el principio de la creación no existían desordenes ni corrupción, y los animales se encontraban en estado de armonía y equilibrio, por lo que al demonio se le hace más difícil mover el desorden de las pasiones en la hembra primigenia que en este libro se conoce como la “Eva pre-humana”, diferente a la Eva humana; en otras palabras, la creación material todavía no ha sido contaminada con el germen de la corrupción.

El demonio en la “Eva pre-humana”, que representa a toda la humanidad, arrojó tres tentaciones contra la humanidad: “no moriréis, conoceréis el bien y el mal y seréis como dioses” , y con estas tres tentaciones el demonio quiere que el hombre se revele contra Dios y siga un camino diferente al que Él le ha propuesto; esto no es más que un engaño, porque Dios quiere conceder la vida eterna a los hombres y en felicidad; quiere darle el discernimiento sobre el bien y el mal y quiere convertir al hombre en “dios”, pero la única condición es seguir el camino que el propone en los evangelios; el demonio con el engaño quiere hacer que el hombre pierda este camino para que no pueda alcanzar lo que Dios le tiene preparado.

El demonio utilizó a la hembra pre-humana para hacer caer al hombre, desordenando sus pasiones para que ésta buscara al hombre con un instinto animal y sexual, y el hombre cayó en la trampa al querer ponerse en el lugar de Dios. El hombre no tenía desordenadas sus pasiones por lo que no era posible que cayera solo por la mera atracción sexual, pero sí fue tentado para ponerse en el lugar de Dios y aun revelarse contra El; con esto, el libro nos quiere decir que el primer pecado que cometió Adán no fue solamente de tipo sexual y material, sino primero espiritual.

El hombre sucumbe ante la tentación y opta por seguir el camino que está proponiendo el demonio y en un pecado de soberbia y desobediencia, se une ilícitamente con la hembra pre-humana dando origen a un ser que no es un auténtico hijo de Dios y se encuentra contaminado con los genes animales, se llama Caín y de quien termina descendiendo toda la humanidad.

El hombre se da cuenta que tras su unión ha trasgredido el mandamiento divino y ha atraído la contaminación del mundo espiritual y la posterior contaminación del mundo material y todo esto se ve expresado de forma más precisa en la muerte; el hombre pensó en alcanzar la sabiduría, pero se encontró con la gula, los desórdenes sexuales, la soberbia y el orgullo entre otras cosas.

Luego de este primer pecado del hombre, el hombre comienza a experimentar la ruina y a perder progresivamente los dones originarios con los que fue creado; el demonio por ser un ser de naturaleza espiritual solamente, no puede contaminar el mundo material, de modo, que al contaminar al hombre puede pasar la contaminación que se había iniciado en el mundo espiritual al hombre, y éste que sí es un ser material y espiritual a la vez, puede contaminar el mundo material, y con esto, el hombre pierde la amistad con Dios y se convierte en su enemigo; la malicia y la perversión del demonio ha entrado en el corazón del hombre y lo ha dañado.


Caín es el producto de la corrupción del hombre, pero conserva parte de los genes divinos y por tanto tiene parte del espíritu divino, pues de lo contrario, hubiera sido una completa bestia sin ningún rastro del espíritu divino; de modo que podemos decir, que el pecado original consistió en una hibridación de los genes  animales con los genes divinos en los seres humanos.

martes, 28 de marzo de 2017

John Henry Builes y los Anunnaki


Es evidente que la red, está inundada de videos y de escritos mencionando el tema de los Anunnaki y podemos encontrar autores que nos dicen que esto es una mentira y otros que afirman  categóricamente que fueron nuestros padres creadores a través de la manipulación genética, y existen otros autores que toman un punto intermedio entre los dos.
   Entre los que afirman que fuimos creados por los Anunnaki, se encuentra en primer lugar Zecharia Sitchin, que fue un hombre que se dedicó a traducir a interpretar las tablillas de arcilla de la gran biblioteca del rey asirio Asurbanipal y dio a conocer al mundo sobre todo en la década de los 80, la existencia de unos seres que vivían en el planeta Nibiru y que debido a la necesidad que tenían de oro para proteger su atmósfera, llegaron a la Tierra y la colonizaron, para poder extraer el precioso metal.


Los tres seres principales de los Anunnaki, en primer lugar, se encuentra Anu, que es el padre y rey supremo y sus dos hijos Enki y Enlil. Debido a que los Anunnaki se encontraban exhaustos con la extracción del oro, se produjo una rebelión Anunnaki, y Enki después de muchas pruebas genéticas, logró crear al hombre, hibridando una especie de primates antiguos, con el semen de un macho Anunnaki e incubándolo en una hembra Anunnaki llamada Nirgunsal; luego de muchos intentos lograron crear al ser humano para que trabajara y sirviera a los dioses Anunnaki.
    Otro autor, que nos presenta una versión parecida es Bob Frissell, que nos dice que el ser humano es el producto del cruce genético de dos razas extraterrestres: la raza de Nibiru y la raza de Sirio, es decir, los Anunnaki de Nibiru, con los habitantes de un planeta que se encuentra cerca de la estrella Sirio.
     Esta idea de que fuimos creados por los Anunnaki se ha visto reflejada en el cine, especialmente a través de dos películas, una es de Jon Gress: “Anunnakis”, que el poder oculto detrás de las sombras nunca la dejó salir a la luz pública y esta película es muy posible que esté basada en las ideas de Sitchin. Este director de cine dio una entrevista en el año 2006, diciendo que la película mostraría objetivamente como fueron influenciados los sumerios por una civilización avanzada, convirtiendo a los sumerios en la civilización más avanzada del mundo, que dominaba la escritura cuneiforme, conocimiento sobre las estrellas, agricultura, ganadería y estructuras sociales avanzadas y dice que la película obligaría a que se rescribiera la historia, como realmente fue; en este mismo sentido Erich von Daniken que tiene un libro que se llama “carros de los dioses” y que sirvió de inspiración para la película de Gress, afirma que la humanidad fue creada por extraterrestres.
     Otra película que tiene relación con este tema y que se estrenó en el 2012, se llamó: “Prometheus” de Ridley Scott, y nos muestra como una raza extraterrestre sembró la vida en la Tierra a través de componentes genéticos y luego abandonaron el planeta; después en el año 2093, un grupo de arqueólogos humanos, basados en algunas representaciones artísticas de esculturas antiguas logran descifrar a qué constelación y sistema planetario pertenecían los seres que habían sembrado la vida en la Tierra y deciden ir a buscarlos.
     Fuera de estas teorías, que nos dicen que fuimos creados por extraterrestres, también se presentan teorías científicas del origen de la vida en la tierra y en este sentido se habla de un meteorito que fue encontrado en Australia y que lo llamaron Murchison, cayó el 28 de septiembre de 1969 y luego de analizarlo, encontraron en él 74 aminoácidos distintos, 250 tipos de hidrocarburos y cinco bases que forman el ADN y el ARN (adenina, guanina, citosina ,timina y uracilo) y con los anteriores datos algunas personas han llegado a la conclusión que la vida procede del espacio exterior.
     Todas estas cosas han llevado a muchas personas, y algunas muy importantes como Francis Crick (uno de los descubridores del ADN), que los seres humanos hemos sido creados por extraterrestres; y lo mismo va a afirmar Sir Frederick, astrónomo y matemático, quien dice que la célula no puede existir por medio de las coincidencias y del azar y que tiene que haber sido creada por alguien.
     Retomando a Zecharia Sitchin, ya varias personas se atreven a decir que hizo una manipulación de las tablillas sumerias, pues aparecen diálogos muy largos que no existen en las tablillas sumerias y sin desmeritar a Sitchin que dio a conocer al mundo el tema anunnaki, algunos se inclinan por un autor más fiable y respetuoso sobre las tablillas, y es el sumeriólogo Samuel Noah Kramer con su libro “La historia empieza en Sumer”, y este libro nos habla de la primera cultura que fue la de los sumerios y nos muestra los aportes culturales, históricos, científicos, geográficos y religiosos de la cultura sumeria a través de un trabajo exhaustivo de la traducción de miles de tablillas.
     De lo anterior, podemos decir que se está gestando una idea generalizada de que fuimos creados por extraterrestres y especialmente por los anunnakis y aunque el argumento parece muy sólido para muchos, me aparto de esta teoría y presento otra distinta que extracté del libro de John Henry Builes “Historia primitiva de la humanidad”.




     El libro me parece bien argumentado y dice que se basa en revelaciones divinas y en reflexiones teológicas.
El libro presenta la creación del cosmos y el origen de la humanidad por manos de Dios. También dice que Dios actuó en sus causas primeras para crear el universo y a la humanidad. Deteniéndonos en el aspecto de la creación del  hombre, nos dice este autor, que luego que el escenario estaba listo, Dios tomó una especie primigenia y creó un espermatozoide y un óvulo y los depositó en el vientre de una hembra pre humana, creando el primer embrión, que posteriormente dio origen a un hombre que conocemos como Adán, con los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales a plenitud, es decir, Dios creo un hombre perfecto y con muchas más cualidades, perfecciones y potencialidades que tienen los hombres actuales.
     Luego de que existiera el primer hombre, Dios figuradamente como nos lo narra el texto bíblico, sometió al primer hombre a un sueño y le extrajo un espermatozoide y lo depositó en el vientre de la hembra primigenia y creo directamente un óvulo femenino, dando origen al segundo embrión de donde surgió la primera mujer, que debería ser y fue la primera esposa de Adán y de esta pareja tendrían que nacer todos los seres humanos, también con dones naturales, preternaturales y sobrenaturales a plenitud, pues Dios todo lo que hace lo hace bien.
     El problema empezó cuando Adán desobedeció a Dios y se unió a la hembra primigenia y dio origen a Caín, quien se convirtió en el padre de muchos, dando origen a la hibridación de los genes humanos con los genes de animales, algo no querido por Dios, pero que lo permitió.
     Luego de la hibridación se crearon tres razas en la Tierra, que fueron los hijos de Set o llamados “hijos de Dios”, con dones naturales a plenitud, dones preternaturales y dones sobrenaturales afectados y se crearon los “hijos de los hombres” descendientes de Caín, que más parecían animales, pero que conservaban parte del espíritu divino.
     Los hijos de Dios surgieron de la unión de Set con una hermana suya, hija de Adán y la Eva humana; los hijos de los hombres surgieron de Caín con una media hermana suya, proveniente de la unión de Adán también con la Eva humana y luego surgió otra clase de híbridos. Los hijos de Dios se mezclaron con los hijos de los hombres, es decir, los hijos de set, se mezclaron con los hijos de Caín.
     Los hijos de Dios fueron los que más progresaron debido a su gran inteligencia y en lo que podemos denominar “la Primera Tierra”, que comprende desde la creación del hombre hasta el diluvio universal. Los hijos de Dios desarrollaron sociedades más avanzadas que la sociedad actual, tecnológica y culturalmente, pero también existían sociedades muy atrasadas tecnológica, social y culturalmente que descendían de la hibridación anteriormente mencionada.
     Estas sociedades se pueden explicar en los antiguos lemurianos, que eran más espirituales, aunque tremendamente más adelantados tecnológicamente, y los atlantes, que también eran adelantados tecnológicamente, pero más inclinados a la brujería: y fuera de éstas, también existían muchas otras civilizaciones, pues la configuración de los continentes hace 12 mil años era muy diferente a la actual.
     La teoría que presenta este libro, explica todos los hallazgos que han hecho muchas personas y que no corresponden con la historia actual, que nos han contado a todos.
     Según este autor, la vida fue originada por Dios en este planeta, que es el centro de todos los universos y planetas y desde aquí se preparan las personas y los seres que van a poblar otros mundos. Los extraterrestres y los intraterrestres no son más que seres humanos de la Primera Tierra o antes del diluvio, pues cuando se dio la inundación universal tenían la tecnología para huir a otros planetas o para adentrarse en el interior del nuestro.
      Hay que tener en cuenta, que las gentes de la Primera Tierra, conocían la clonación y la ingeniería genética y muchos de los seres de la mitología griega, mitad hombres y mitad animales fueron creados por ellos. Lo mismo que crearon especies de seres, que eran como sus servidores o esclavos, que podían tener tamaños gigantescos, para las guerras o apariencia de reptiles u de otra clase de seres que les servían en sus laboratorios o servicios domésticos o en la creación de infraestructura.
     Como llegan a intuir Francis Crick, James Watson descubridores del ADN y como llega a afirmar Sir Frederick: la célula no puede existir producto del azar, sino que tiene que haber sido creada por alguien.


Ya vimos que hay personas importantes que consideran que somos el producto de los extraterrestres, pero también surgiría la pregunta: ¿quién creo a los extraterrestres? Y llegaríamos al último término: DIOS.
      Si muchos piensan que fuimos creados fuera de la Tierra por seres de otros planetas o en la Tierra por una inteligencia alienígena; me surge la pregunta: ¿qué dificultad puede existir al considerar, que algo tan perfecto como el ADN y que hace parte de la célula, fue creado por Dios y acaso sería imposible pensar que Dios hubiera creado el ser humano en la Tierra hace miles o millones de años y que de este planeta se hubieran ido a poblar otros mundos?
      No es tan descabellado pensar en el argumento de John Henry Builes, como pensar en el argumento de los que dicen que somos producto de los extraterrestres. Algo tan perfecto como el ADN, solo pudo crearlo Dios, por lo que me inclino más por el argumento que este autor presenta en sus libros.
     Fuimos creados por Dios en el planeta Tierra hace muchos miles de años y los extraterrestres son seres humanos que comparten nuestro mismo código genético pero con mayor tecnología que los que nos encontramos poblando la superficie del planeta; estas fueron las gentes de la Primera Tierra, más diversos morfológicamente a nosotros; y nosotros, los habitantes de la Segunda Tierra, somos sus herederos; que en el tiempo oportuno daremos origen a los habitantes de la Tercera Tierra, pues así como los seres humanos fueron trasformados drásticamente después del diluvio, también nosotros seremos trasformados drásticamente por otro cataclismo que dará origen a los seres humanos de la Tercera Tierra.