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viernes, 21 de septiembre de 2018

RESUMEN DEL LIBRO DE JOHN HENRY BUILES. Gn 3,24 Historia Primitiva de la Humanidad



Los ángeles al principio fueron creados con muchos dones y no supieron valorar lo que tenían porque no se tuvieron que esforzar por adquirirlos.
Luego de la creación de los ángeles, todos los demás seres que son creados y que serán creados en el futuro, deberán pasar por la prueba, que evidencia el amor de los seres que quieren alcanzar la luz divina.

Dios siempre crea los seres en estado de luz, pero no puede obligarlos a permanecer en ella.
Y cada ser se ve obligado a tomar una decisión y nadie puede tomarla por otro y es una de las leyes de Dios no coartar la libertad de seres con inteligencia, memoria y voluntad.
Todo lo que es bueno es creado por Dios y toda la creación está llamada a la unidad; nuestros primeros padres fueron creados en la justicia original y en la inocencia original y por lo tanto fueron hechos en estado de perfección y en integridad física y espiritual, lo que supone que tenían los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales a plenitud, respondiendo al estado de bondad con el que fue hecha la creación.
Los seres espirituales que fueron hechos buenos y en estado de perfección y que se hicieron malos a sí mismos, contrariaron la voluntad divina y sometieron a toda la creación al desequilibrio y el desorden.

Resumen del libro de John Henry Builes, Gen 3, 20-21



Aquí tenemos que distinguir que tenemos dos Evas: a una la podemos llamar la Eva bestia y la otra, la Eva humana.
Las dos son madres de la humanidad.
La Eva bestia era una hembra primigenia pre-humana, con la que Adán cometió el pecado original y de cuya unión nació Caín, que también se va a convertir en el padre de toda la humanidad y de donde los hombres retrocedimos del hombre perfecto, a casi convertirnos en bestias.
La segunda Eva es la Eva humana, que siempre fue destinada a convertirse en la esposa de Adán y también puede ser llamada Eva y madre de todos los vivientes, porque de ella descienden los hijos de Dios, que se extinguieron con Noé.

La esposa de Noé era una mujer híbrida, que descendía de Caín de la mezcla entre los hijos de Dios y los hijos de los hombres, de la Eva bestia y la Eva pre-humana, de manera que hay una recuperación de la raza humana después del diluvio, porque toda la humanidad desciende de Noé; en sus hijos hay una conjunción entre la descendencia de la Eva humana y la descendencia de la Eva bestia. 
Desde ese momento se acaba para siempre los hijos puros de Dios y se da origen a una raza única, que es la que conocemos actualmente; es decir, una raza descendiente de Noé, autentico hijo de Dios, y de su esposa, mujer híbrida.
La primera mujer, era una mujer con la justicia original y la inocencia original que no tenía afectados sus dones naturales, preternaturales y sobrenaturales, mientras que en Abel ya se había iniciado el germen de la corrupción por causa del pecado de Adán.
Con el pecado de Adán se inoculó el germen de la corrupción en toda la creación material y fue algo que se extendió a otras galaxias, es decir, todo lo que es material y por causa de Adán este germen de la corrupción también afectó a la Eva humana de una manera parcial, del mismo modo que Jesús cuando se encarnó se vio sometido a las consecuencias de esta corrupción sobre su propio cuerpo.
En la humanidad solo tres seres sin contar a Jesucristo han nacido sin el pecado original y sin el germen de la corrupción intrínseco en su propio ser: Adán, La Eva humana y la Virgen María.


miércoles, 20 de junio de 2018

Resumen del libro de John Henry Builes. Gn 2,10-16.



El libro nos dice que Adán fue creado en la justicia original por lo que tenía a plenitud los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales, que hacían que el hombre se encontrara en un estado de alegría natural y fuera del sufrimiento.
Con el pecado de hibridación de Adán su capacidad de ser cocreador con Dios se desfiguró y pierde sustancialmente su ingenio para el engrandecimiento de la obra de Dios y fuera de todo esto, el germen de la corrupción entró en el mundo espiritual con la rebeldía de los seres espirituales y éstos a su vez tentaron al hombre y lo llevaron a la rebeldía y con el hombre entró el germen de la corrupción en el mundo material; de modo que si esto no hubiera sucedido, el hombre hubiera tenido la posibilidad de construir un mundo más hermoso, más armónico y con mayor equilibrio.

El hombre y la mujer se encontrarían en un estado de inocencia original y el mal no existiría en el mundo; el demonio se encontraría encerrado en sus propias cárceles, pues al no haber pecado en el hombre, no tendría ninguna posibilidad de hacer mal ni en el hombre ni en la creación material.
Se hubiera creado una sociedad tan numerosa que ya se hubiera producido el poblamiento de otros planetas, por los adelantos tecnológicos, viviríamos en una sociedad del amor donde la ciencia y la humanidad irían de la mano.
Dios ha permitido el pecado y nos lleva a un mundo mejor y posible del que existe; la población de otros mundos se dará en un futuro lejano, cuando el hombre recupere su estado de inocencia original y de pureza espiritual; podremos ver mundos hermosos y maravillosos, que todavía no nos alcanzamos a imaginar.

Si el hombre quiere llegar a este punto de plenitud siempre debe ser obediente a Dios, manteniéndose y buscando el nivel de armonía  para el que fue creado.