miércoles, 21 de febrero de 2018

Keanu Reeves


Actor famoso estadunidense que protagonizó películas como: “Matrix” “Máxima velocidad” y “Tiempo límite”, debió enfrentar la muerte de su hijo y de su novia; su madre bailaba stripper en los clubs nocturnos para sostener a la familia y tuvo varios padrastros con quienes tuvo relaciones conflictivas.
Es diferente a todos los actores de Hollywood, pues permanece fuera del centro de atención y aunque su fortuna puede ser estimada en más de 350 millones de dólares, vive en un modesto apartamento, viaja en metro y actualmente tiene 53 años.
A continuación, escuchemos sus palabras: “No puedo ser parte de un mundo donde los hombres visten a sus mujeres como prostitutas, mostrando todo lo que debería ser apreciado. Donde no existe el concepto de honor y dignidad y uno solo puede confiar en aquellos cuando dicen: “lo prometo”. Donde las mujeres no quieren hijos y los hombres no quieren familia.
Cuantos tontos creen tener el éxito al volante, de los autos de sus padres y un padre que tiene un poco de poder esta tratando de demostrarte que no eres nadie. Donde la gente falsamente declara que cree en Dios con un trago de alcohol en la mano y la falta de alguien que comprenda su religión; donde el concepto de celos se considera una vergüenza y la modestia una desventaja; donde la gente se olvidó del amor y simplemente busca la mejor pareja; donde las personas reparan cada raya de su auto, sin detenerse en el dinero y el tiempo y ellos mismos se ven tan pobres que solo un auto caro puede ocultarlo.
Donde los niños gastan el dinero de su padre en las discotecas, imitando sonidos primitivos y las chicas se enamoran de ellos por esto; donde los hombres y las mujeres ya no son identificables y donde todo esto se llama libertad de elección.
Pero para los que optan por un camino diferente, son marcados como déspotas y retrasados; elijo mi camino de libertad, pero es una lástima que no he encontrado comprensión similar en las personas entre las que deseaba encontrar la mayor parte de todo”.
“No alcanzan las palabras para describir lo complicado que es el mundo moderno. En ocasiones, la persona residente en una belicosa metrópoli se siente más solitaria e incluso más que aquellos que habitan en un lugar recóndito y desértico. Lo que sucede es que todos estamos tan ocupados con nuestras tareas diarias, que a veces no nos damos cuenta de las personas que están a nuestro alrededor: “Ustedes vean esas personas detrás de mí”. Todos corren a sus trabajos sin prestar atención a nada alrededor; sucede que la rutina diaria nos absorbe de tal manera, que ya no nos detenemos en nada, mucho menos con el fin de disfrutar la belleza de la vida. Nos estamos volviendo verdaderos zombis: “Levanten sus ojos y quítense sus auriculares”, traten de saludar a los transeúntes o abrazar a alguien a quien lo necesite; bride su ayuda a alguien.
Vivan cada día como si fuera el último de sus vidas y pocos saben que hace años yo sufría de depresión; al respecto, no le decía nada a nadie de mi problema. Tuve que hacer un gran esfuerzo para superarlo y revertirlo. Simplemente me di cuenta que yo mismo me ponía barreras en el camino de la felicidad.
Cada día que vives no tiene precio; ya llegó la hora de asumir conscientemente este hecho; tal vez no habrá mañana, así que comienza a vivir hoy; proto habrá días festivos y disfruten de este mensaje para que por lo menos en estos días: “En el mundo haya un poco más de amor”.


jueves, 1 de febrero de 2018

RESUMEN DEL LIBRO DE JOHN HENRY BUILES. Gn 3, 24 Historia Primitiva de la Humanidad

Los ángeles al principio fueron creados con muchos dones y no supieron valorar lo que tenían porque no se tuvieron que esforzar por adquirirlos.
Luego de la creación de los ángeles, todos los demás seres que son creados y que serán creados en el futuro, deberán pasar por la prueba, que evidencia el amor de los seres que quieren alcanzar la luz divina. Dios siempre crea los seres en estado de luz, pero no puede obligarlos a permanecer en ella.

Y cada ser se ve obligado a tomar una decisión y nadie puede tomarla por otro y es una de las leyes de Dios no coartar la libertad de seres con inteligencia, memoria y voluntad.
Todo lo que es bueno es creado por Dios y toda la creación esta llamada a la unidad; nuestros primeros padres fueron creados en la justicia original y en la inocencia original y por lo tanto fueron hechos en estado de perfección y en integridad física y espiritual, lo que supone que tenían los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales a plenitud, respondiendo al estado de bondad con el que fue hecha la creación.

Los seres espirituales que fueron hechos buenos y en estado de perfección y que se hicieron malos a sí mismos, contrariaron la voluntad divina y sometieron a toda la creación al desequilibrio y el desorden. 

RESUMEN DEL LIBRO DE JOHN HENRY BUILES. Gn. 3,22-23 Historia Primitiva de la Humanidad.

La Trinidad Santa Padre, Hijo y Espíritu Santo, quiere que Adán sea un icono de la Trinidad y no se degrade ante la tentación del mal: “El hombre ya se ha hecho uno con nosotros”, es decir se ha apartado de Dios y se hace una creatura infeliz fuera de su Creador; luego del pecado, el hombre tendrá que esforzarse por apartarse del mal e inclinarse al bien.
El demonio engaña al hombre y le promete cosas que no puede cumplir y como este ser no puede hacer daño a Dios, quiere vengarse con el hombre haciéndolo sufrir en su vida terrena y luego en el infierno.
El hombre al caer en el error pierde sus dones sobrenaturales, preternaturales y sus dones naturales son afectados y debe abandonar el paraíso, perdiendo su estado de justicia e inocencia original y con el pecado el hombre perdió parte del espíritu divino.

Con el bautismo volvemos a realizar una nueva alianza con Dios y somos adoptados nuevamente como hijos de Dios, si sometemos nuestra voluntad humildemente y combatimos la rebeldía y la desobediencia de Adán; de este modo quedamos capacitados para recibir muchos y mejores dones, que los que teníamos antes de la caída.

lunes, 29 de enero de 2018

Cuando contemplo el Cielo obra de tus manos;
la Luna y las estrellas que has creado,
me pregunto: 
¿Quién soy yo, para que te acuerdes de mí?
¿Qué has visto en mí, que tus pensamientos se detienen en mí?
Me has coronado de gloria y dignidad,
y me estás llamando a poner mundos bajo mis pies…

Miro en mis adentros y descubro una luz maravillosa
que hace levantar los ojos de mi alma hacia los cielos,
y se alegra mi corazón al contemplar tu luz.
Y aunque mi cuerpo se marchita,
surge de mí, un águila que surca los cielos,
y me poso en aquel lugar de quietud,
donde mi ser encuentra descanso,
y donde mis pensamientos,
son más preciosos que las piedras preciosas,

y mi amor es más fino, que el oro fino.

Obras admirables de tu amor


Padre Dios, Dios y Señor Nuestro, 
eres un Dios que trasciende todo lo creado
y que has hecho obras admirables en todo el universo; 
has hecho los cielos y la tierra con hermosura y desde los niños en el vientre de su madre, hasta las estrellas, 
se contempla la grandeza de tu amor 
y la excelencia de tu poder; 
has creado a los hombres poco inferiores a los ángeles, pero en el amor les has dado la oportunidad de superarlos; 
porque has coronado al hombre de gloria y dignidad y le has dado al hombre el mando sobre las obras de tus manos, 
pero todo se encuentra sometido a tus pies.

Vestigios de los Atlantes y otras culturas en la historia de la humanidad.

En escritos mayas y aztecas, como el Chilam Balam, el código Dresden o el Popol Vuh, podemos encontrar referencias directas o indirectas a las antiguas civilizaciones perdidas de la Atlántida y de Lemuria.
En Europa en un libro de holandeses llamado el “Oera Linda”, se menciona la destrucción de la Atlántida por maremotos y terremotos, y otros historiadores griegos, como Diodorus, escribieron que hace miles de años, antes del pueblo de los fenicios, existió una isla llamada Atlántida y que tenía guerras con otro pueblo que se llamaban “amazonenses”.
Entre los griegos hay muchos autores que nos hacen referencia a la existencia de la Atlántida; por ejemplo: el kantor griego, escribió que en su viaje a Egipto encontró una columna tallada que hacía referencia a la Atlántida; el historiador Ammianus Marcelinus mencionó su destrucción; el historiador Timageno escribió que existió una guerra entre la Atlántida y Europa; otro historiador también griego llamado Theopompos, menciona en sus escritos el gran tamaño de la Atlántida.
Los incas del Perú también nos hacen referencia a la Atlántida, cuando el investigador Dr. George Hunt Williamson, autor de varios libros sobre la Atlántida y Lemuria, relata que fue llevado por los incas a un manuscrito en un templo de las montañas de los Andes, que narraban la destrucción de la Atlántida y de Lemuira y quienes tenían una tecnología avanzada.
Pero antiguos escritos de diferentes culturas de la Tierra, no solo nos hablan de la Atlántida y de Lemuria; también nos hablan de Thule, otro lugar del mundo que los griegos sabían que existía antes que ellos; Diodurus, Plinio y Virgilio, nos describieron la tierra de Thule situada en el Atlántico Norte, donde hoy está el Polo Norte, como una tierra cálida y verde, que se encontraba rodeada de montañas y de mujeres impresionantemente hermosas; es descrita como una raza rubia de ojos azules y la podemos identificar también con la llamada raza “hiperbóreas”, que eran altos y de excelente condición física, tenían retardado el proceso de envejecimiento porque eran vegetarianos y frugíferos, y vivían en armonía con la naturaleza.
Esta tercera raza de la tierra antigua, era la más poderosa y la más perfecta que también pereció como las razas anteriores en los cataclismos de la Tierra, especialmente cuando deja de tener los polos en lo que hoy es el Ecuador y lo que hoy son los polos, en la antigüedad era la zona tropical del Ecuador.
De las más adelantadas y perfectas de estas razas de la antigüedad eran los hiperbóreos, pero esto no quiere decir que los atlantes y los lemurianos no lo fueran también.
Los lemurianos vivían en casas de tejados trasparentes, se mantenían libres de tensiones y enfermedades y tenían también capacidades extrasensoriales como los hiperbóreos, pero estos últimos se habían dedicado más a la meditación y el cultivo de la espiritualidad por lo que  necesitaban menos de los adelantos tecnológicos.
Estos pueblos de la antigüedad eran esencialmente vegetarianos, agrícolas orgánicos y se encontraban en mucha armonía con la naturaleza, sin querer decir con esto, que no tenían acceso a la tecnología.
Los atalantes eran quienes más se dedicaban al desarrollo de tecnologías, eran más materialistas e incursionaron en las artes ocultas y en el trato con demonios; occidente es heredero de la cultura atlante, como oriente es heredero de la cultura lemuriana.
En conclusión, podemos decir que en la historia existen muchas leyendas de continentes perdidos, y últimamente, se han encontrado muchas cosas que pertenecían a estos continentes desaparecidos por un cataclismo mundial.
En Lemuria se vivía una vida parecida a la nuestra, había mucha vegetación, volcanes y su cultura muy avanzada, seres con un alto grado espiritual y las más altas montañas son lo que hoy es Hawai y Japón; adoraban al “dios desconocido” y se contraponían a los atlantes que eran más tecnológicos. Los atlantes se enorgullecieron de ser la raza más adelantada de la Tierra; en la Atlántida había competencia por el poder y el pueblo común, era gobernado por una elite corrupta como sucede en nuestra sociedad; los reyes de la Atlántida eran ostentosos y les gustaba el poder y exigían sacrificios humanos a sus súbditos, opacando el espíritu divino que habían heredado de sus primeros padres.
Los atlantes dañaron el ecosistema de la Tierra con sus tecnologías que tanto cuidaban los lemurianos. Luego de la catástrofe mundial que produjo el diluvio, los atlantes perecieron en el Océano Pacifico entre Europa y América y las islas Azores, solo son picos de las montañas que existían en esta tierra, de modo que hubo influencia de la cultura de la Atlántida tanto en Europa como en América y la cultura occidental es heredera de esta antigua raza. Lemuria era el continente más grande que existía, se encontraba ubicado en el actual Océano Pacífico y su influencia se da en toda la cultura oriental; muchos de  los lemurianos que sobrevivieron al cataclismo, se fueron al interior de la Tierra y otros se mezclaron con algunos pueblos de la Tierra, como indígenas de América, Hawai, etc.
En el año de 2002 algunos investigadores buscaban en la isla de Pompei en un lugar llamado Nanmadol, vestigios de la antigua Lemuria. Nanmadol se encuentra en un conjunto de islas del Pacífico que han pasado por manos de varias naciones europeas. En primer momento se encontró bajo el dominio español y luego pasó al dominio de los alemanes, después de la Primera Guerra Mundial pasó a manos de los japoneses y luego de la Segunda Guerra Mundial los japoneses deben entregarla.
No hay forma de saber porqué existe Nanmadol en medio de un clima hostil y de difícil acceso, un lugar lleno de piedras trabajadas por el hombre y de tamaño gigantesco para ser transportadas a la isla.  La leyenda dice que esta ciudad la construyeron dos gemelos brujos, sobre las supuestas ruinas de otra ciudad desaparecida llamada la “ciudad de nadie”, haciendo posible referencia a una de las antiguas ciudades de Lemuria.
El relato antiguo de la construcción de la ciudad, es parecido al relato bíblico de Abel y Caín, donde uno de los hermanos mata al más espiritual, un mito que podemos encontrar prácticamente en todos los pueblos y culturas de la Tierra, lo que nos indica que hay un sustrato de verdad en este mito, y que hacen referencia a una leyenda verdadera.
La tradición nos dice que en esta isla se estableció una dinastía de reyes, que se dedicó a oprimir al pueblo y luego surge un liberador, que era un supuesto dios que se casó con una esposa humana. Esta isla hoy se encuentra en lo que hoy se conoce como la Micronesia.
La otra cultura que también es mencionada en muchos relatos antiguos es la de hiperbórea, donde nos dicen las tradiciones que existían 12 dioses primordiales quienes eran el soporte de esta cultura, que también fue destruida por el diluvio universal. Con el diluvio la Tierra sufrió un cambio en los polos y en su eje de rotación y de inclinación; de modo que lo que era el occidente se transformó en el actual oriente y lo que era el Polo Sur se trasformó en el Polo Norte; de este modo podemos ubicar a los hiperbóreos en el Polo Norte, y lo que hoy es hielo espeso y grueso, antes era una tierra tropical y el Ecuador de la Tierra.
Los nazis invirtieron muchos recursos para encontrar los orígenes de esta raza, por lo que viajaron a los montes Himalaya buscando el origen de la raza brillante en los libros budistas y con los conocedores del tema, abrieron el camino para que otros investigadores siguieran indagando sobre este pueblo.

Luego del diluvio universal muchos de los pueblos de las antiguas culturas de la humanidad se refugiaron en lo que conocemos como “el reino de Agartha” y su capital Shambal, de donde los nazis tomaron la esvástica como su insignia suprema que representa el giro del planeta y muchos consideran que la lengua original de este pueblo es el sánscrito, lengua muy antigua y supuestamente estos territorios se encuentran en el Polo Sur que han sido declarados territorios herméticos, la bandera de las Naciones Unidas no ondea allí y las personas que viven en esta ciudad hablan inglés con acento alemán.
Como hemos visto de todo lo anterior y remitiéndonos al libro de John Henry Builes, Historia Primitiva de la Humanidad, vemos que estas culturas eran pueblos de la Primera Tierra, descendientes directos de los hijos de Dios, que a su vez descienden de modo directo de la primera pareja, es decir de Adán y de la Eva humana como ya lo hemos visto en otros artículos.
Estos seres son nuestros primeros ancestros y padres, y fueron creados por Dios directamente y no existió ninguna manipulación de los extraterrestres en el código genético de estos seres como algunos nos han querido hacer pensar.
Los descendientes de Set podían ser considerados como dioses y la hibridación animal era menor en ellos, los descendientes de Caín podían ser considerados como humanos y la hibridación animal era mucho mayor en ellos; ambas razas se hibridaron y los seres humanos de la superficie del planeta somos el producto de esta hibridación.
De modo que todos los seres humanos nos encontramos hibridados con genes animales, que nos pone un toco de imperfección en nuestro ser físico que a la vez tiene consecuencias espirituales.
La humanidad debe otra vez buscar la pureza original con la que fue creada por Dios y regresar al estado de perfección que Dios tiene preparada para ella.






martes, 23 de enero de 2018

Origen y decadencia de los habitantes anteriores al diluvio según John Henry Builes.

 Con respecto a todos los artículos que estamos realizando en esta página llamada “La Tercera Tierra”, hemos visto la importancia del pueblo sumerio al convertirse en el heredero de la cultura y civilización de los habitantes de la Primera Tierra, y ser el principio y la primera piedra donde se sustenta nuestra actual civilización, que podemos ser llamados los habitantes de la Segunda Tierra; de todos los hallazgos arqueológicos que prueban la existencia de Sumeria y que rompe con todos los parámetros de lo que cree la historia oficial, surgiría la pregunta: ¿quién instruyó a los sumerios para que desarrollaran toda esta cultura de un momento a otro? Y para dar respuesta, debemos pensar en los habitantes de la Primera Tierra, que vivieron antes del diluvio, y que tenían una cultura supremamente desarrollada y una tecnología de punta que supera con creces a la que actualmente han desarrollado los hombres de nuestro tiempo.

Los habitantes de antes del diluvio o de la Primera Tierra, tuvieron su inicio, cuando Dios decide actuar directamente en su creación y tomando una de las especies de primates, que los hace evolucionar hasta un punto determinado, dando inicio al hombre. El primer hombre aparece en la Tierra hace unos 24.000 años en el pasado (simbólicamente según John Henry), cuando se da la desaparición de los primates Neandertales y todas las familias de homínidos colaterales al hombre, haciendo claridad que corresponde a una fecha simbólica, que debe corresponder con el número 9, número de la humanidad, según los libros de John Henry Builes: Historia primitiva de la humanidad, el Grito de guerra del Arcángel Miguel y sobre el libro santo del Apocalipsis (12.000 años de la Primera Tierra, 12.000 años de la Segunda Tierra y 12.000 años posibles de la Tercera Tierra = 12000+12000+12000= 36000=3+6+0+0+0=9).

Dios toma una especie de primates, muy evolucionada, que podemos llamar “homo sapiens sapiens” y hace evolucionar una hembra que pueda servir de puente entre las especies, que se conocen como primates y que, en algunas pequeñas características, pareciera que precede del hombre, y dentro de esta especie de homo sapiens sapiens, hace evolucionar una hembra, que puede servir de instrumento directo, que permite la creación del hombre.

A esta hembra de la raza de los homo sapiens sapiens, se le puede llamar una hembra pre-humana, que evoluciona hasta llegar a contener una carga genética que le permita albergar al hombre en su vientre; es decir, que esta hembra pre-humana evoluciona hasta llegar a tener 47 cromosomas, un número de cromosomas intermedio entre el mundo de los animales y el mundo de los humanos. Sabemos por genética, que los animales llegan a tener hasta los 48 cromosomas y que los hombres y mujeres tenemos 23 pares de cromosomas y que sumados se producen 46 cromosomas; 23 le corresponden al padre y 23 le corresponden a la madre. 

La hembra pre-humana tiene 47 cromosomas y solo tiene dos posibilidades al ser fecundada. Que la especie que engendre en su propio interior, sea una especie de animal y más parecida a los primates que a los hombres, porque la naturaleza ha optado por dar a la nueva especie que se genera una carga genética de 48 cromosomas o que Dios intervenga para que la hembra al ser fecundada, forme una especie de 46 cromosomas y que la especie generada sea un hombre.

De lo anterior podemos decir, que el eslabón perdido de la cadena, en la “evolución del ser humano”, es la directa actuación de Dios, que utiliza a una bestia y a un completo animal para crear al ser humano.

Debemos tener en cuenta que la hembra pre-humana llega al nivel de evolución, querido por Dios y cuando la hembra se encuentra preparada, Dios crea directamente e instantáneamente y sin pasar por ningún proceso de evolución un óvulo humano y lo deposita en el útero de la hembra pre-humana y luego hace lo mismo con el espermatozoide; en un instante y sin pasar por ningún proceso evolutivo, crea directamente de sus manos un espermatozoide y fecunda el óvulo que antes había creado en el útero de la hembra pre-humana. De la anterior acción directa de Dios, debe producirse un cigoto y un posterior embrión y un feto, hasta que, a los nueve meses, la hembra pre-humana, da a luz una criatura que en el lenguaje bíblico se va a conocer como Adán.

Adán nace como un niño cualquiera, y en el parto, del primer niño de la humanidad, la hembra pre-humana es ayudada, por otra hembra, menos evolucionada en cuanto a la carga genética que ella, pero tan inteligente como los de la especie de Neandertal o del hombre de Cromañón. Es bueno recordar que estas especies de homínidos, ya tenían instrumentos que hacían de huesos o de la madera, conocían el fuego, se refugiaban en cuevas y pulían herramientas en especies de cueros, que sostenían con sus dientes y sus pies y en estas especies de cueros afilaban maderas y huesos.

Adán fue alimentado y protegido por la hembra pre-humana. Lo alimentó con leche de canguro y con miel silvestre, y con otra clase de plantas silvestres. Es bueno notar que Adán nació con los dones naturales, con los dones preternaturales y los dones sobrenaturales a plenitud, pues como nos lo asegura el Texto Sagrado, Adán fue creado desde el principio en un estado de perfección y jamás en un estado de evolución. Cuando Adán alcanzó la edad de 15 años, podría tener aproximadamente 2,5 metros de altura y su cuerpo era totalmente proporcionado y bello, como el cuerpo de los hombres más bellos que pueda encontrarse en esta Tierra; Adán también poseía una gran capacidad atlética y ningún hombre de la actualidad podría igualarlo; lo mismo podemos decir de su capacidad para realizar trabajos duros y pesados; sus sentidos se encontraban más desarrollados y poseía una inteligencia que superaba con creces al hombre con el coeficiente intelectual más alto de cualquier hombre sobre la Tierra; además, Adán gozaba de los dones preternaturales, como el poder de dominar los animales con la mente, comunicarse telepáticamente, trasportarse de un lugar a otro en un instante, etcétera. También gozaba de la justicia original y de los dones sobrenaturales que hacían que tuviera, a pesar de su materia, un contacto cercano con Dios.

Cuando Adán cumple 15 años, el Texto Sagrado de la Biblia nos dice, que fue sumergido en un sueño y que Dios tomó una costilla para crear a la primera mujer. Podemos decirlo de otro modo: Dios indujo en Adán un sueño y tomó uno de sus espermatozoides que ya se producían naturalmente y de sus manos, en un instante y de forma directa, crea un óvulo y los une en el útero de la hembra pre-humana y se inicia la vida del primer zigoto y el posterior embrión y luego el feto que culminaría en la primera mujer, que también tiene las mismas características del primer hombre: sus dones naturales, los dones preternaturales y dones sobrenaturales a plenitud. Podemos decir que cuando la primera mujer alcanza los 15 años de edad, tendría aproximadamente una estatura de 2.40 metros y era tan hermosa y su cuerpo tan proporcionado y perfecto, como las más bellas mujeres de la Tierra.

Hasta el momento todas las cosas iban muy bien, pero los problemas empezaron cuando Adán decide unirse sexualmente a la hembra pre-humana y no espera a que la primera mujer que ya se había formado en el vientre de la hembra pre-humana, creciera y alcanzara por lo menos la edad de los 15 años. Cuando la primera mujer, que es la mujer natural de Adán, tiene tan solo tres años, Adán se une sexualmente a la hembra pre-humana y de esta unión nace Caín. 

La naturaleza se inclina hacia la generación del hombre impulsada por Dios y de este modo, hemos dicho, que en cuestión de la carga genética la naturaleza podía optar por dos posibilidades: generar una especie de 48 cromosomas, produciendo un primate completamente y en pocas palabras un animal, o inclinarse por 47 cromosomas y producir una especie que sea más hombre que animal.

En el caso de Caín, la naturaleza optó por los 47 cromosomas; pero Caín nació con características de animales en todo el sentido de la palabra, no nació un hombre con las características físicas de su padre. Caín adquirió características físicas y genéticas de su padre, que era un hombre y características físicas y genéticas de su madre que era un animal o una bestia; en otras palabras, Adán aportó los 23 pares de cromosomas necesarios, para crear la carga genética de Caín y la hembra pre-humana también aportó los 23 pares de cromosomas necesarios para dar la carga genética de Caín. En este sentido podemos decir que Caín es un hombre, pero nace con características de animales.

Caín nace con el espíritu de Dios, que le comunica su padre Adán, pero nace con los instintos bestiales de los animales. Caín ya no es hermoso, como su padre Adán; tiene una menor estatura, que solo puede alcanzar la cintura de Adán; su cuerpo es sumamente peludo; no nace con los dones preternaturales y tampoco con los dones de la gracia y en los dones naturales, su padre lo superaba ampliamente; tampoco puede controlar sus pasiones y nace con los impulsos bestiales y de los animales en su propia sangre. Pero Caín tampoco es un animal completamente, como su madre; puede hablar y comunicarse por medio de la palabra con su padre; la carga genética que permitió la formación de la garganta, se asemejó más a su padre Adán y por ello podía hablar mientras que su madre no lo podía hacer. Recordemos que la madre de Caín era una hembra perteneciente a una especie diferente de la del homo sapiens, por eso en estos escritos hemos decido llamar, a la especie de la madre de Caín “homo sapiens sapiens”. En conclusión, podemos decir, que Caín recibe naturalmente parte de la carga genética de su padre y sobrenaturalmente, Dios crea un alma humana en Caín; pero también recibe la carga genética de su madre, que le hace también parecerse a los animales. En pocas palabras podemos decir, que, en Caín, la especie humana se contaminó con los genes animales.

Adán se une con su mujer, que podríamos llamar “la Eva humana”, cuando ya es una joven, y de esta unión nace Abel, que es un hijo directo de Dios, que también nace con los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales a plenitud. Abel muere a los 3 años porque Caín lo asesina. Cuando Adán contempla a su hijo asesinado se rebela contra Dios y destierra a Caín y abandona por varios años a su esposa natural, es decir a la Eva humana; pero pasado el tiempo, pide perdón por su pecado y desobediencia y regresa y busca a su esposa y se une con ella, de cuya unión nace Set.

De estos dos hijos de Adán: de Set y de Caín, desciende toda la humanidad que actualmente conocemos, inclusive aquellos, que muchos llaman “extraterrestres e intraterrestres”. Set naturalmente, nace con los dones naturales, preternaturales y los sobrenaturales afectados por el pecado cometido por su padre Adán. En la Sagrada Escritura se van a conocer como “los hijos de Dios”, a los descendientes de Set y “los hijos de los hombres”, a los descendientes de Caín.

Dios había prohibido a estos primeros habitantes de la Tierra unirse sexualmente para procrear, entre padres e hijos; pero sí permitió en un principio la unión sexual para procrear entre los hermanos. De lo anterior podemos decir, que cundo Adán se arrepiente de su pecado después de haber jurado no engendrar más hijos para Dios; pide perdón de su pecado, luego de varios años, busca nuevamente a su mujer natural, que aquí la llamamos “la Eva humana”, para no confundirla con la Eva bestia, a quien la Sagrada Escritura, llama “la madre de todos los vivientes”. Ya hemos dicho, que la Sagrada Escritura nos relata del nacimiento de Set, que nació por los mismos tiempos en los que Abel era asesinado por Caín; años después y por decir algo, 10 años después, Adán regresa a su esposa y engendra con ella varios hijos e hijas; de los cuales la Sagrada Escritura no nos dice nada.

Set toma por esposa a una de sus hermanas, es decir que han nacido de la unión de Adán y la Eva humana, y también Caín toma a una de sus medias hermanas y la convierte en su esposa.

Es así como podemos concluir, que todos los descendientes de Set y de una de sus hermanas, la Sagrada Escritura los va a llamar: “los hijos de Dios” y los descendientes de Caín y de una de sus medias hermanas, la Sagrada Escritura los va a llamar: “los hijos de los hombres”.

Es de entender, que los hijos de Dios eran más fuertes y poderosos que los hijos de los hombres y que la Sagrada Escritura nos dice que hubo hibridación entre ambas especies de seres humanos. Nos dice el Texto Sagrado: “Los hijos de Dios vieron a las hijas de los hombres y notaron que eran agradables y las tomaron por mujeres” (Gn 6,2). De este modo se formaron tres troncos fundamentales en la raza humana: los primeros y seguramente los más poderosos de todos, eran los hijos de Dios, los segundos y menos poderosos, eran los hijos de los hombres y los terceros, eran los híbridos entre los unos y los otros.

Cabe señalar que la apariencia física de los unos y de los otros, variaba notablemente. Se podían encontrar hombres y mujeres que se asimilaban a los gigantes y también podríamos encontrar hombres y mujeres que eran muy bajos en estatura, que se asimilaban a los enanos. Los más fuertes terminan por esclavizar a los más débiles, de modo, que se fueron conformando sociedades de unos y de otros. Los hijos de Dios conformaron sus propias ciudades y los hijos de los hombres hicieron lo mismo; también surgieron ciudades de mestizos, en otras palabras, ciudades de una raza híbrida que había sido originada por las razas anteriores.

Cabe señalar que las ciudades de los hijos de Dios progresaron notablemente y en poco tiempo, porque los hijos de Dios tenían una inteligencia que aceleradamente les permitió crear una cultura compleja y sistemas políticos elaborados; lo mismo podríamos decir de la economía y la tecnología y en todos los aspectos del desarrollo humano; llegaron a desarrollar la tecnología nuclear, le microchip, el rayo láser; las naves espaciales, la electricidad y muchas otras clases de inventos tecnológicos, que por el momento, nosotros no alcanzamos a imaginar. Pero también se conformaron sociedades cerradas de hijos del hombre y algunas de estas sociedades, parecían de la Edad Media, comparados con nuestra época actual. Mientras que unos en algunas partes del planeta tenían tecnología de punta y una tecnología que el mundo actual todavía no ha logrado igualar; otros tenían vehículos de tracción animal; forjaban las espadas y los instrumentos tanto de guerra como de trabajo en un yunque y con hornos de carbón.

Con el pasar de los años los más fuertes fueron esclavizando a los más débiles, entendemos que son más fuertes aquellos que tenían una sociedad avanzada tecnológicamente; algunas sociedades de hijos de Dios también conformaron sus sociedades cerradas y demostraban sus grados de superioridad sobre los demás. El pasar de los años y cuando el tiempo ha sido demasiado largo hace que algunas huellas del pasado se vayan borrando y en algunos contextos históricos, podríamos decir, casi todas las huellas de la historia.

No se puede olvidar que las generaciones que trascurrieron entre Set y Caín, hasta el diluvio universal; se dieron en un transcurso de 12.000 años; y con el pasar de los años, muchos acontecimientos se borraron de la memoria histórica de los pueblos. El constatar que los hijos de Dios tuvieran un carácter más divino que los hijos de los hombres, era una realidad que ya se había generado en la Primera Tierra, antes del diluvio; indudablemente las razas menos desarrolladas, notaban la superioridad de las otras y de lo anterior surgía el pensamiento colectivo en estos pueblos: “estas razas que nos dominan o son hijos de los dioses o tienen algún carácter divino”.

Es evidente que en la Primera Tierra, los más superiores dominaban y en muchos momentos, podríamos decir, que esclavizaban a los más débiles. Los más fuertes, los hijos de Dios, fueron también perdiendo su carácter divino con las continuas hibridaciones con los hijos de los hombres, y progresivamente ya en muchos de ellos, ya no tenían rastros de dones sobrenaturales, los dones preternaturales, se encontraban tremendamente afectados y los dones naturales también. En pocas palabras los hijos de Dios habían perdido belleza y eficiencia y habían llegado a un alto grado de corrupción; tanto habían perdido el espíritu divino que Dios llegó a decirnos en el libro santo del Génesis: “No son más que pura carne”; y Platón nos relata de los antiguos atlantes, que habían perdido lo más bello entre ellos y el espíritu divino.

Los habitantes de la Primera Tierra comenzaron por sentirse "dioses" y se llenaron de orgullo por todo lo que habían podido lograr, se enorgullecieron de sus progresos, pero querían mucho más: querían más poder y una vida al margen del verdadero Dios; una vida donde no existieran límites morales, una vida de riquezas y abundancia, una vida donde la caridad para con Dios y los demás se había enfriado definitivamente.

Siempre hay un espíritu perverso que tienta al hombre a tomar caminos equivocados con la tentación del paraíso y del Jardín del Edén: “Seréis como dioses”, “No moriréis”, “Conoceréis el bien y el mal” (Gn 3,4-5). Las tentaciones del hombre de la Primera Tierra y las tentaciones del hombre de la Segunda Tierra. El hombre quiere más y siente que no lo puede lograr por sus propias fuerzas y recurre a quien aparentemente ofrece ayudarlo, pero a cambio de un gran precio. El demonio es como aquel negociante mentiroso, que le dice a las personas: “yo te presto y te daré muchos beneficios con este préstamo”, pero con engaños, al final deja a las personas sin nada. Los hombres y mujeres de la Primera Tierra han sido engañados y los de la Segunda Tierra también están siendo engañados y lo más terrible es que cae toda la humanidad por un abismo profundo, y parece que muy pocos se dan cuenta de la tragedia.

Los habitantes de la Segunda Tierra no han sido menos peores que los de la Primera Tierra. Los habitantes de este planeta, que vivieron antes del diluvio, conocían la clonación de los seres humanos y habían logrado crear ejércitos de gigantes de más de cinco metros para la guerra; abortaban los niños, asesinaban las personas, practicaban el homosexualismo, el satanismo y la brujería, (es solo recordar que una de las hijas del rey Atlas, era bruja y se llamaba Calipso); los habitantes de la Primera Tierra oprimían a los débiles y se hacían adorar como dioses, algo parecido sucede en la actualidad; en conclusión podemos decir, que los habitantes de antes del diluvio se encontraban tan corrompidos como se encuentra la humanidad de la actualidad.

Lo más curioso de todo es que los habitantes de la Primera Tierra o antes del diluvio, presentían que podía presentarse un desastre, pero no tomaron las cosas con demasiada seriedad. Un ejemplo de esto nos lo da Noé, quien trató de advertir sobre el diluvio universal y las personas no le creyeron, sino hasta que llegó el diluvio. En la antigüedad, como hoy, había muchas personas tan distraídas en el confort y tan entretenidas con las cosas del mundo, que no hay tiempo para pensar en nada trágico y lo que importa es seguir divirtiéndose y no hacer caso a esos profetas apocalípticos o profetas de tragedias, que no dicen sino tonterías.

Esta fue una tragedia que no se podrá evitar y lo mismo que les pasó a los habitantes de la Primera Tierra, nos pasará a los habitantes de la Segunda Tierra. Los primeros fueron castigados con agua y los segundos serán castigados con fuego; todas las profecías apuntan a lo mismo, empezando por las profecías, de los antiguos sacerdotes de la ciudad de Heliópolis en Egipto. 

Se produjo el diluvio universal y como nos dice Platón, en una sola noche, toda la Atlántida fue borrada del mapa. El diluvio universal, no sólo desapareció a la antigua Atlántida, sino a otras civilizaciones similares y otras civilizaciones que no habían alcanzado su nivel de desarrollo tecnológico y cultural.

La Sagrada Escritura nos relata que Noé, ya había sido advertido del diluvio universal, por lo que Dios le manda construir un arca con dimensiones precisas para refugiarse, tanto él como su familia y algunas especies de animales; en el poema babilónico del Gilgamesh, tenemos otro relato parecido que nos narra lo mismo.

Antes de llegar el diluvio, solo algunas personas diferentes a Noé, pudieron sobrevivir a la gran conflagración mundial. Es de suponer que algunos pudieron escapar con sus naves espaciales a algún lugar en el espacio exterior cercano a nuestro Sistema Solar, y otros, con especies de submarinos o tecnología parecida pudieron escapar y refugiarse en el centro de la Tierra.

De las anteriores civilizaciones anti-diluvinas tenemos a Lemuria y la Atlántida, los hiperbóreos, Agartha, etc. En las costas cercanas a Japón se han encontrado construcciones debajo del agua, que corresponden a la antigua Lemuria y en el océano Atlántico se encuentran los restos de lo que alguna vez fue la civilización de los Atlantes.

Después del diluvio algunas de estas antiguas civilizaciones prevalecieron agrupándose en sociedades en el interior del planeta y otros prevalecieron en otros lugares del Sistema Solar y fuera de él. En conclusión, no se puede decir que existan otras razas de seres inteligentes diferentes a los humanos que se hayan generado en algún planeta de la galaxia. Lo que sí podemos decir, es que existen personas que son tomados por muchos como los intra-terrestres y por extra-terrestres, como seres de otro planeta, que no tienen nada que ver con nuestra historia. Todos los seres inteligentes que existen hasta el momento, todos tenemos un pasado común y un mismo origen y no se puede asegurar bajo ningún punto de vista, que seres de otros planetas hayan tenido que ver con el origen del ser humano tal como lo conocemos en la actualidad.

De todo lo anterior podemos decir, que han surgido tres clases de civilizaciones: la primera tiene que ver con los extraterrestres, que no son más que una especie de seres humanos que luego del diluvio se establecieron en otros planetas; la segunda civilización son otra especie de seres humanos que luego del diluvio o antes se establecieron en el interior del planeta; y la tercera civilización, somos las personas que actualmente habitamos la superficie del planeta y que todos conocemos, porque es la nuestra.

Nuestra civilización, los que habitamos la superficie del planeta, es descendiente de Noé, a través de sus tres hijos: Cam, Jafet y Sem. De los tres hijos de Noé, desciende la humanidad de la superficie del planeta tal como la conocemos. Las tres razas principales de la humanidad, se desprenden cada una de los hijos de Noé. Uno de los hijos de Noé generó la raza aria, otro hijo generó la raza negra y el tercero generó la raza amarilla; el resto de las razas que existen en la humanidad es una combinación de las anteriores. Tenemos que decir también que la humanidad que actualmente habita la superficie del planeta, desciende, de un hijo de Dios y de una mujer híbrida, es decir, Noé era un hijo de Dios sin hibridación y la esposa de Noé es una mujer hibridada entre los hijos de Dios y los hijos de los hombres. En pocas palabras podemos decir, que tanto el linaje de Set y el de Caín siguen subsistiendo en la humanidad actual. 

De los tres grupos de la humanidad que tomaron caminos diferentes, los más prolíferos de todos somos los que vivimos en la superficie de la Tierra y seremos los que más influencia tendremos en el acontecer de la historia. La historia central se desarrolla con los humanos de la superficie, es la Tierra media, entre algunos que viven abajo y otros que viven arriba.

Las anteriores son ideas tomadas del libro de John Henry Builes: “Historia primitiva de la humanidad”, donde el autor presenta el origen del hombre de una manera nueva y explica claramente quienes son los “hijos de Dios” y los “hijos de los hombres”, que aparecen en la Biblia cristiana y que fueron dos clases de razas de hombres, que dieron origen a la humanidad antediluviana, de la cual nuestra humanidad también es heredera.