sábado, 9 de septiembre de 2017

El misterioso origen de la humanidad (Parte I)


Algunos científicos y teorías sitúan el origen del hombre con una distancia de 25 millones de años con respecto a nuestra época. Investigaciones en el África oriental han revelado homínidos con características humanas más notables de aproximadamente hace 14 millones de años y que hace 11 millones de años aparece el primer simio-hombre.

El Australopithecus avanzado, según los investigadores y teóricos del origen de la humanidad, vivió hace dos millones de años en África oriental y es al que más características humanas se le pueden asignar, luego aparece el “homo-erectus” hace un millón de años y 900 mil años atrás aparece el primer hombre avanzado que puede ser denominado el “Hombre Neanderthal”.

Según estos mismos investigadores y teóricos del origen del hombre, hace 35.000 años, aparece una nueva raza de homínidos en la Tierra que podemos denominar el “Homo sapiens” u hombre pensante, y al mismo tiempo se da la desaparición del hombre Neanderthal. Este hombre pensante también es conocido como el “Hombre de Cromañón” que ha sido identificado como un hombre de las cavernas y se le atribuye a este el arte rupestre dejado en las mismas; son concebidos como seres que vagan libremente por la tierra, con refugios de piedra, que habían alcanzado la elaboración de herramientas primitivas y que se vestían con pieles.

Muchas personas dan por ciertas estas teorías y formas de concebir la historia primitiva y los orígenes de la humanidad. Desde este escrito no podemos apartarnos de la idea, de que estos postulados no son más que teorías que no han alcanzado un satisfactorio nivel probatorio y por lo tanto no son más que teorías.

La aparición del “Homo sapiens”, sigue siendo un enigma, porque estos antecesores del hombre no tienen características de las razas de homínidos antes mencionadas, sino que tiene características propias y originales; esta clase de ser no tiene progenitores, ni parientes colaterales fósiles, ni huellas o vestigios arqueológicos que nos puedan hablar de su origen.

Las teorías de Darwin no tienen ningún sustento y fundamentados en sus ideas, el hombre no podría haber alcanzado el proceso evolutivo en el cual nos encontramos y no hubiéramos todavía llegado al nivel evolutivo que necesitaríamos para desarrollar la civilización que hoy tenemos y es posible que todavía nos encontráramos como los hombres de las cavernas, de modo que toda aquella teoría que se sustenta en Darwin, desfigura y desorienta el conocimiento del verdadero origen de la humanidad; no hay ninguna razón para pensar que debiéramos estar más evolucionados que algunas tribus primitivas del Ecuador en la selva amazónica o de Nueva Guinea.

Las teorías de la evolución son teorías que no pueden ser probadas científicamente y muchas veces se basan en concepciones y cálculos herrados que les falta un verdadero apoyo arqueológico y científico sustentable.

Si nos detenemos a mirar la Biblia cristiana, el origen del hombre lo podemos situar en las cordilleras del monte Zagros, donde se encuentra la actual frontera entre Irán e Irak, siguiendo el Monte Ararat, hasta llegar a Siria, el Líbano e Israel, territorios que conservan múltiples evidencias del hombre prehistórico.

En estos lugares que los científicos han encontrado vestigios del hombre de las cavernas, de un momento a otro aparecen vestigios de una sociedad avanzada, sin poder explicar de dónde nace y cuáles son sus orígenes remotos; no se puede corroborar con exactitud que existan fundamentos científicos, históricos o arqueológicos que prueben directamente que el hombre desciende directamente de los primates, más bien, hay pruebas que demuestran lo contrario.

No se puede dudar de la evidencia cierta, de que algún tipo o algunos tipos de homínidos, como hijos directos de la naturaleza, sobrevivieron recolectando alimentos y crecían de forma salvaje y podían llegar a cazar animales a través de la elaboración de instrumentos rudimentarios fabricados de hueso y piedra.

Los investigadores Braidwood y B. Howe realizaron un estudio sobre genética de Irak y Kurdistán, y llegaron a la conclusión con sus hallazgos genéticos y arqueológicos, que la agricultura comenzó en Oriente Próximo, es decir, en los territorios donde surgió la biblia cristiana.

Muchos investigadores han llegado a la conclusión que, en los lugares bíblicos, se dio la domesticación de las plantas por el hombre, haciendo referencia al trigo y la cebada y otras plantas tal como las conocemos. Es evidente que del oriente medio son originarios productos, tales como: el mijo, centeno, lino, las fibras, aceite y otra gran variedad de pantas del campo que según los científicos debieron ser domesticadas por el hombre.

Según algunos investigadores de prestigio, muchas de estas plantas fueron domesticadas por el hombre en Oriente Próximo, es decir, en los lugares de la Biblia y desde allí, llegaron a Europa.

Algunos se han atrevido a pensar, que es como si en Oriente Medio existiera una especie de laboratorio botánico y genético, que de vez en cuando produjera una nueva especie de planta domesticada, por una mano invisible.

Muchos eruditos, también han llegado a la conclusión, que el cultivo de la vid, empezó en las montañas del norte de Mesopotamia, Siria y Palestina y en el Antiguo Testamento se nos dice que Noé plantó una viña, se embriagó con el vino, y que el Arca se asentó sobre el monte Ararat. Podemos decir, que las manzanas, las peras, las aceitunas, los higos, las almendras, las nueces y otras variedades de plantas tuvieron su origen en Oriente Medio y luego pasaron a Europa.

La ciencia nos dice que este proceso de domesticación empezó por las hierbas y los cereales silvestres, hasta llegar a los cereales cultivados, para luego obtener arbustos y árboles frutales; y este es el proceso que nos describe el libro Santo del Génesis: “Produzca la tierra hierba verde, cereales que por semillas produzcan semillas; árboles frutales que den fruto según su especie, que contengan semilla en su interior” (Gn 1,11).

Después de la domesticación de las plantas, el hombre antiguo debió pasar a la domesticación de los animales. En este aspecto tenemos a F.E. Zeuner, quien tiene una obra sobre la domesticación de animales en el mundo primitivo y nos dice que el hombre no pudo pasar de la agricultura, al pastoreo o domesticación de animales, si antes no se hubiera conformado en sociedades organizadas y más o menos estructuradas.

Según este autor, el primer animal que debió ser domesticado fue el perro, que en el principio fue utilizado como comida; se han encontrados restos de perros que corroboran esta afirmación y que corresponden a una edad de unos 9.500 años a.C., en las regiones de Irán, Irak e Israel, y otra vez, los hallazgos nos apuntan a las regiones bíblicas. Por estas épocas también fueron domesticados las ovejas, las cabras, los cerdos, y posteriormente otras especies de ganado con cuernos para obtener de ellas la lana, leche, pieles, carne, etcétera.

Llegar a pensar que sociedades primitivas, que parecían más simios que hombres, fueran capaces de domesticar plantas y animales, es una idea poco probable, que no concuerda con la razón y el sentido común. Labores de tal envergadura presuponían un elevado conocimiento cultural y sociedades desarrolladas; se necesita personas inteligentes y hábiles para ser capaces de domesticar plantas y animales; aun para el hombre de hoy con los conocimientos que posee, esta puede ser una empresa muy difícil.

Estas tareas solo pudieron realizarlas las sociedades anteriores al diluvio universal, que podemos denominar como habitantes de la Primera Tierra. Antes del diluvio existían sociedades muy adelantadas tecnológica y culturalmente, más adelantadas que las sociedades de nuestro mundo actual. Estas sociedades se originaron desde Adán y la Eva humana y la Eva pre-humana, en un proceso de miles de años hasta convertirse en sociedades con una tecnología donde se conocían las energías de los cristales, la electricidad, las naves espaciales, la clonación, las grandes ciudades, la medicina y toda clase de tecnología que aun nosotros no podemos imaginar.

Las sociedades de la Primera Tierra habían aprendido a domesticar los animales y las plantas y tenían productos como el vino y muchos productos de terciopelo y otras clases de telas. Existían sociedades adelantadas tecnológica y culturalmente en esta Primera Tierra y dos pruebas de ello son los continentes perdidos de la Atlántida que se encuentra en lo que hoy es el océano Atlántico y la antigua Lemuria, terreno comprendido en lo que ahora es el actual Océano Pacífico; pero así como estas dos civilizaciones, habían otras de tecnología parecida, lo que ya hemos analizado suficientemente en otros artículos; así como hoy existe la ciudad de Londres y también hay tribus primitivas en la selva amazónica, lo mismo sucedía con las sociedades de la Primera Tierra. Existían metrópolis con alta tecnología, así como comunidades de paja y piedra.

Todas estas sociedades desaparecieron con el diluvio universal que es narrado por la Biblia Cristiana y por el poema babilónico o al final sumerio del Gilgamesh. Las personas de la Primera Tierra pudieron desarrollar toda esta tecnología, porque eran personas mucho más inteligentes que los habitantes del mundo actual, pues poseían, desde que el hombre fue creado por Dios, los dones naturales a plenitud, los dones preternaturales y algunos en parte los dones sobrenaturales. Sólo con el pecado original, que consistió en una hibridación del hombre con genes animales, contrariando la voluntad divina, estos dones se vieron afectados ostensiblemente y el hombre paulatinamente fue perdiendo la bondad y la belleza original con las que fue creado. El libro del Génesis es enfático en decirnos que Dios todo lo hizo bueno (Gn 1,31); de lo anterior podemos deducir que el hombre no fue creado con enfermedades y limitaciones físicas, mucho menos suponer que fue creado en un estado bestial, asimilándonos con los primeros primates.

La teoría de Darwin, es verdaderamente ofensiva para Dios y para el mismo hombre. El hombre no procede de los simios, ni de los monos, ni de ninguna clase de primates. El hombre fue hecho en un cierto estado de perfección desde el principio y los habitantes de la Primera Tierra conservaban un estado de perfección mucho mayor al que tenemos los actuales habitantes de la Tierra.

Estos hombres y mujeres de la Primera Tierra entraron en una etapa profunda de decaimiento moral y produjeron una degradación social en todas las estructuras fundamentales del ser humano, como la política, la cultura, la economía y sobre todo la religión, tal como acontece con el mundo actual. El texto bíblico nos dice que Dios decidió castigar a esta generación, porque ya solo eran pura carne (Gn 6) y Platón al respecto nos va a decir, que el espíritu divino había disminuido en estas personas, por lo que habían caído en grandes desórdenes.

Esta es la causa del diluvio universal y es la razón por la que toda una sociedad de hombres y mujeres de altísima cultura y tecnología desapareció casi por completo. El relato bíblico nos dice que de esta conflagración universal se salvó Noé, su familia y algunas especies de animales y lo mismo nos dice el poema babilónico del Gilgamesh, donde también existe un continuador de la humanidad.

Pero es lógico pensar que sociedades con una avanzada tecnología, pudieran escapar por las profundidades de los mares, con aparatos tecnológicos como los submarinos o con naves espaciales huyendo a otras partes del Sistema Solar o fuera de él. Esto nos hace pensar en tres posibilidades: la primera es la mencionada en los textos bíblicos y de la que todos tenemos conocimiento del posterior desarrollo de los hechos. En la superficie de la Tierra se extendió y multiplicó la sociedad que actualmente conocemos y que desciende de los tres hijos de Noé: Cam, Jafet y Sem. La segunda posibilidad es que algunas personas hayan huido de la conflagración universal y hayan establecido sus refugios en el centro de la Tierra y a estas personas se les pueda llamar los intra-terrestres y la tercera posibilidad, es que algunas de estas personas hayan huido fuera del planeta Tierra y hayan construido sus refugios en el Sistema Solar o fuera de él.

Hoy existen evidencias probadas que dan sustento a las tres teorías. Si le creemos a la Sagrada Escritura, no es muy problemático creer que los habitantes de la superficie del planeta, seamos descendientes de Noé. Hay muchos testimonios creíbles que nos indican que existen seres en el interior del planeta y otros testimonios con la misma fuerza también nos indican que existen seres en el Sistema Solar o fuera de él.

Lo importante es creer que todos descendemos de unos padres comunes y que tenemos una misma raíz lingüística y genética, y que si tuviéramos la oportunidad de comparar en un laboratorio un famoso extraterrestre o un intra-terrestre, nos daríamos cuenta de que nuestros códigos genéticos serían similares, por no decir iguales. Podríamos ver que los organismos biológicos que componen nuestros cuerpos, solo se han adaptado a los medios y a las condiciones donde se vive. Podríamos ver que algunos habitantes del interior de la Tierra, tendrían algunas variaciones en el color de la piel, como de color verdoso o azulado. Podría ser, que algunos de los habitantes del interior de la Tierra tuvieran un solo pulmón, aunque más grande, pudieran no tener páncreas y los intestinos encontrarse desarrollados de forma diferente. Podríamos ver seres humanos con orejas de elfo, adaptadas de acuerdo a las frecuencias sonoras o podríamos ver rasgos particulares en los ojos. En fin, solo tendríamos pequeñas mutaciones o variaciones morfológicas y sabríamos que todos somos hombres y mujeres de carne y hueso, más parecidos entre nosotros genéticamente, que los pretendidos simios o changos de Carlos Darwin.

En conclusión, todo lo que esta expresado en este artículo, son las ideas que se encuentran expresadas en el Libro “Historia primitiva de la humanidad” de John Henry Builes, de modo tácito o expreso. Según John Henry, no es posible creer en otra clase de seres que tengan tan perfectamente unidos el cuerpo y el espíritu, o el mundo material y espiritual, como en los seres humanos; pensar en otra clase de seres, es considerar la posibilidad de que son creaciones y engaños de demonios, como ya se ha tratado de demostrar en otros artículos.  

martes, 5 de septiembre de 2017

Civilizaciones Perdidas y John Henry Builes.


Las personas siempre han amado el misterio y estamos entrando en una época donde la fascinación por lo desconocido crece a pasos agigantados. Uno de los temas que inquietan mucho a los teóricos de la conspiración, a científicos serios, a sacerdotes y toda clase de gentes, es el tema de las civilizaciones perdidas.
En el año de 1973, en los principales periódicos del mundo y en los de Estados Unidos salió a la luz pública: “Se ha hecho probablemente uno de los descubrimientos más grandes de la historia”. Maxine Asher, el Co_director de una expedición científica, afirmaba que había encontrado la Atlántida en el fondo del océano. Este hombre afirmaba que buzos habían encontrado evidencias de una súper-civilización, que se había hundido en el mar hace miles de años: “Los buzos encontraron evidencia de carreteras y grandes columnas, algunas con motivos concéntricos espirales, en el lugar preciso descrito por el filósofo griego Platón (Mas allá de los pilares de Hércules en España)”. En el grupo se encontraban algunos científicos, aventureros y maestros avalados por la universidad de Pepperdine en los Ángeles California.
Estos personajes afirmaban que habían encontrado más de 30 ruinas, incluyendo pirámides, domos, caminos, carreteras pavimentadas, columnas rectangulares y muchas clases de artefactos encontrados en el fondo del océano desde las Bahamas hasta las costas cercanas de Europa y de África.
Muchos historiadores y respetados escritores han creído en la existencia del continente perdido de la Atlántida y existen testimonios de historiadores que afirman que los mayas y los aztecas dijeron a los conquistadores que provenían de lugares llamados Atlántida y Mu.
La Atlántida es el continente perdido del Océano Atlántico y Mu es el continente perdido del océano Pacifico y los testimonios indican que eran civilizaciones muy avanzadas, con sistemas educativos, gobiernos y tecnología que superan las de la actualidad con creces.
En el océano Pacifico se han encontrado ruinas en el fondo del mar que dan sustento a esta teoría en la Isla de Ponape, en la Isla de Pascua y en la Isla de Karotonga han encontrado una calle en ruinas, entre otras cosas similares. El profesor Menzies, de la Universidad de Duke, fotografió las ruinas de una civilización perdida en el mar entre Perú y Tahití, encontrando una columna con jeroglíficos desconocidos.
Las evidencias de la existencia de estas civilizaciones perdidas también las podemos hallar en mapas antiguos, como el famoso mapa de Piri Reis y del que se ha hecho referencia en televisión y en cantidad de libros, al cual hace referencia el profesor Charles Hapgood, profesor de Geología de la Universidad de New Hampshire, donde reporta que en él aparece una gran isla desconocida en el océano Atlántico; también existe un mapa del Rey Enrique hacia el 1500 después de Cristo, que demuestra la existencia de la Atlántida y en documentos griegos aparece la Atlántida.
Son muchos los documentos antiguos de diferentes culturas que nos hablan de la existencia y destrucción tanto de la Atlántida como de Lemuria, como: Chilam Balam, el Código de Dresden, el Popol Vuh, el Código Cortesianus, el Manuscrito Troano, el libro Oera Linda de Holanda entre otros.
El historiador Diodorus escribió que hace miles de años antes de la existencia de los fenicios había existido una inmensa isla atlántica, que tenía guerras contra el pueblo de los Amazonenses, y lo mismo afirmo el historiador griego Ammianus Marcelinus que habló de la destrucción de la Atlántida. Otros escritores griegos como Proclo, Plutarco y Herodoto afirman haber tenido indicios de su existencia.
El historiador griego Timageno describió una guerra entre Atlántida y Europa, y Theopompos, historiador griego, describió a la Atlántida con enorme tamaño y con ciudades como Machimun y Eusebius, una edad dorada libre de enfermedades y labores manuales.
El escritor James Churchward escribió varios volúmenes de libros, documentado en escrituras antiguas que él afirma haber traducido en el sureste de Asia referente a la existencia de la Atlántida y Mu. Mientras el geólogo William Nivean afirmaba haber encontrado tablillas similares en México.
El Dr. George Hunt Williamson, escribió que los descendientes de los Incas lo guiaron hasta un antiguo manuscrito en un templo en las montañas de los Andes que narraba la destrucción de la Atlántida y de Mu, quienes tenían una tecnología muy avanzada.
De lo anterior podemos decir, que es claro para los escritores antiguos, la existencia de la Atlántida y de Lemuria, lo mismo que en casi todas las civilizaciones antiguas se creía en la existencia de Titanes, que era una raza de gigantes que existía en la Tierra hace mucho tiempo y actualmente se han encontrado huesos como pruebas de la existencia de este tipo de personas de 5 a 7 metros de altura, que han sido analizados positivamente como de humanos.
Los conquistadores españoles dejaron registros de que existían hombres salvajes de gran tamaño con cabellos rubios y ojos azules y dos de ellos fueron capturados, pero murieron en el viaje hacia Europa; los alemanes, los nórdicos y escandinavos hablan de un continente desaparecido en el océano Atlántico Norte que denominan con el nombre de Thule, donde ubican la civilización llamada Hiperbórea, que se encuentra bajo una gruesa capa de hielo nórdica.
Muchos escritores famosos, como Diodurus, Plinio y Virgilio escribieron sobre Thule, una tierra que los griegos sabían que existía desde hace mucho tiempo. Describieron a Thule en el Atlántico Norte como cálida y verde, rodeada de montañas, mujeres impresionantemente bellas; personas rubias con ojos azules; los antiguos concluían que la raza hiperbórea era alta y de excelente condición física y que algunos se veían jóvenes en la vejez; eran vegetarianos y frugíferos y vivían en armonía con la naturaleza.
En otro artículo ya hemos visto que tanto el Polo Sur como el Polo Norte eran zonas tropicales, y lo que se observa en el mapa de Piri Reis, es que fue hecho antes de que la capa de hielo existiera y se mostraran estas zonas como lugares tropicales.
Jurgen Spanuth escribió que en Egipto descifró algunos jeroglíficos, que hablaban de un imperio perdido en el norte, lo mismo que muchos otros investigadores alemanes que hablaban del continente perdido de Thule y de una raza de superhombres, que existieron en una famosa edad dorada de la humanidad, y que convencieron a Hitler y a su círculo interno, que la raza Aria Nazi eran descendientes de los hiperbóreos, que tenían poderes telepáticos y que habían sido destruidos por el hielo, coincidiendo con antiguas tradiciones que afirmaban que la humanidad se había degenerado.
De acuerdo con nuestros artículos anteriores hemos visto que no solo existieron estas tres civilizaciones, sino que existieron muchas otras y que es posible que todavía sigan existiendo al margen de nuestra civilización.
Retomando al pueblo lemuriano (Mu), estas personas creían que el Sol estaba ubicada en el “tercer ojo”, es decir un ojo invisible que existe dentro de los seres humanos y que les permitía tener un profundo conocimiento de sí mismos y según Churchward, esta civilización, tenían casas de tejados trasparentes, estaban libres de enfermedades, tenían capacidades extrasensoriales y eran capaces de tele trasportarse, lo que hacía innecesario los vehículos terrestres. Quienes han escrito de esta sociedad, afirman que eran vegetarianos, agrícolas, que trabajaban al aire libre y en armonía con la naturaleza y tenían poco uso de la tecnología, pues se habían centrado más en el desarrollo de la meditación y poderes extra-sensoriales, y aunque  vivían a la par de la sociedad atlante, que tecnológicamente era muy desarrollada, los lemurianos preferían experimentar con energías físicas para mover objetos, sin uso de la tecnología como lo hacían los atlantes.
En un escrito de un rosacruz llamado Cerve, describe como un hombre y una mujer que querían casarse, debían entregar sus posesiones a un sacerdote y sin ninguna ropa, comida o cobijo u herramienta, eran enviados al bosque durante 28 días desnudos y durante este tiempo debían hacer sus propias ropas, construir abrigo, recolectar comida y construir sus herramientas y ayudarse el uno al otro sin ninguna negatividad y si pasaban la prueba, podían casarse y sus posesiones eran devueltas.
Robert Charroux en su libro nos dice, que los españoles encontraron unas luces que denominaron “luces máximas” que todavía brillaban en lo profundo de la selva amazónica después de 10.000 años de haber desaparecido estos continentes; en las escrituras antiguas de la India llamadas Vaimanika Sastra, descubiertas en 1875, nos refieren máquinas voladoras, que cambiaban su impulsión a la energía solar cuando la fuente de combustible era baja; se nos habla de las vimanas que eran barcos voladores de la edad dorada de la humanidad y de las naves cónicas de oro, los cohetes de plata, las naves aéreas de tres pisos y los barcos llamados sakuna que eran construidos en forma de pájaros y existían más de 113 modelos diferentes de este tipo de cuatro clase de naves diferentes.
En el texto antiguo Vymanika Shaastra, se nos describen pilotos siendo entrenados, partes de las máquinas voladoras, ropas de vuelo y alimento recomendado para un largo vuelo; instrucciones que incluían maniobras de batallas, cómo ver y escuchar a grandes distancias y son mencionados dieciséis tipos de metales resistentes al calor, entre otras cosas.
Es claro que algunos escritos de la literatura de Egipto, de América central, de Asia, Fenicia y Babilonia nos hacen referencia a naves espaciales y viaje a los planetas como se puede ver hoy en “la guerra de las galaxias”.
Son muchos los escritos que se han encontrado sobre Lemuria, Atlántida, Thule y otras civilizaciones que nos refieren la capacidad que tenían para curar enfermedades, retardar el proceso de envejecimiento, controlar el clima, controlar las energías con los cristales, conocían la ingeniería genética, las computadoras, los androides, los robots, máquinas que reparaban a otras máquinas y más.
Esto les permitía tener una vida de confort y de holgazanería y la Sagrada Escritura tácita y expresamente es contundente en afirmar, que el avance tecnológico y las riquezas terminan en un relajamiento moral de las sociedades.
Se dice que los atlantes usaban ropas tremendamente enjoyadas y vivían una vida de ocio y diversión, en fiestas, banquetes, bailes y el uso de drogas exóticas; creían que ya lo habían hecho todo en la Tierra y es posible que usaran más del 90 % del cerebro, pues muchos cráneos encontrados son más grandes que los nuestros, por lo que podían ver y oír más allá del limitado rango de nuestros sentidos y percibir colores y frecuencias mejor que los animales.
Los atalantes no tenían que trabajar o ir a la escuela, un joven de su época sabía mucho más que un científico de nuestra época; pero se convirtió en una sociedad que no supo qué hacer con su conocimiento y cayeron en la tentación de ser dioses, y con la manipulación genética crearon especies, que nos son mencionadas en las mitologías antiguas, como las sirenas, cíclopes, unicornios, minotauros y otras creaturas que los escritores antiguos describían como reales luego de verlas.
Los gobernantes atlantes aprendieron a manipular a su pueblo, controlando sus mentes y los líderes comenzaron a cultivar ciencias secretas y a tener pacto con los demonios para poder controlar las masas de población, de modo que la gente dependía del gobierno para el alimento, vestidos y casa, y sus líderes eran sacerdotes científicos que tenían una súper-ciencia que a algunos les parecería magia.
Los líderes atlantes ya no tenían nada que alcanzar y querían convertir el planeta entero con todas sus civilizaciones en un gobierno mundial, donde ellos fueran los gobernantes de todas las otras civilizaciones; ya no les quedaba nada material que lograr y la hedonística población atlante se convirtió en una sociedad egoísta, que se causaba placer con drogas exóticas y con el ocio y el sexo y se les rendía culto público a los sacerdotes científicos, que perdieron la conciencia de sí mismos y con guerras telepáticas, crearon guerras de mentes y empezaron a exigir sacrificios humanos, llevándolos a un imperio que se derrumbó.
Los líderes atlantes en su afán de dominar a otros pueblos, les ofrecieron tecnología y lujos a otros continentes a cambio de mantener el control de esas sociedades y crear el imperio de la Atlántida Unida; pero el imperio de Rama, en Asia y el imperio de Atenas en Europa se negaron a convertirse en atlantes y estos últimos iniciaron guerras con el fin de dominar. Los líderes mundiales de otras civilizaciones les advirtieron a los atlantes y sus líderes, que se destruirían a sí mismos y destruirían toda la vida en el planeta si no dejaban de dar mal uso a las energías cósmicas nucleares y psíquicas que podrían producir terribles terremotos, maremotos y erupciones volcánicas incontrolables, aún para los habitantes de esa época mucho más adelantados tecnológicamente que nuestras sociedades.
La historia demostró que los atlantes no hicieron caso y millones y millones murieron desapareciendo las civilizaciones anteriores al diluvio y algunos creyeron que sus grandes científicos podrían salvarlos y que muchos simplemente reencarnarían y por esta razón muchos no temieron la muerte.
Los científicos atlantes, aunque sabían que la mayor parte de Lemuria había sido destruida 12.000 años antes que ellos; confiaron en su ciencia, construyeron ciudades subterráneas en América del Sur, debajo del Océano Atlántico, bajo el Polo Sur, y en la Luna, y tenían enormes fuerzas aéreas para escapar de la calamidad mundial y todas estas cosas han sido referidas por Michael Barton.
No es extraño que las dos razas más fuertes y rivales de las sociedades antediluvianas protagonizaran una guerra terrible, con poderosas naves y armas atómicas, que trajo como consecuencia el hundimiento de continentes y el surgimiento de otras tierras, provocando la modificación de costas y continentes y un cambio climático global, y la alteración del eje de la Tierra que no pudieron resistir las sociedades antediluvianas. Esta catástrofe ha sido descrita en el libro “Crónica de Akakor” del autor Karl Brugger.
El autor relata un antiguo escrito que describe las vísperas de la tragedia: “El crepúsculo cubría la superficie de la Tierra. El Sol brillaba todavía, mas una bruma grisácea, grave y poderosa, comenzaba a oscurecer la luz del día. Signos extraños se mostraban en el cielo”.
La teoría de la deriva continental, puede apoyar los hechos anteriormente mencionados y fue propuesta originalmente por Alfred Wegener en su libro publicado en el año de 1912: “El origen de los continentes y océanos”; este hombre formuló su teoría basándose en el hecho en que las siluetas de África y América del Sur pueden encajar, lo mismo que comparó el parecido de la fauna fósil de los continentes septentrionales y las formaciones geológicas, y con los datos recopilados conjeturó que los continentes actuales estuvieron unidos en un pasado remoto en un súper continente que fue denominado Pangea; pero a esta teoría le faltan los continentes perdidos de Atlántida y Lemuria.
Según el geólogo francés Jacques Collina-Gillard perteneciente al centro Nacional de Investigación Científica, dice que un archipiélago emergió en las aguas del estrecho de Gibraltar hace 26.000 años en la era glaciar y quedó sumergido 9.000 años a. C. En un estudio reciente de los corales, la zona indica que las aguas empezaron a subir hace 12.000 años a. C. debido al deshielo y las variaciones de las temperaturas.
El coronel inglés James Churchward en el año de 1868, descubrió en un templo-colegio de la India, unas tablillas con inscripciones antiguas en bajo relieve y con la ayuda del sumo sacerdote del templo, pudo revisar los archivos secretos en las que se ocultaban unas tablillas de arcilla, redactadas por los Naacales en la tierra madre desaparecida de Mu.
Las tablillas contaban el Génesis del mundo y la historia de la sumersión del continente hace 12.000 años. El pueblo de Mu según ellos, se llamaba Uighur, su capital se encontraba situada en Asia, su apogeo habría sido 75.000 años atrás y su origen se remontaría 150.000 años más atrás; el coronel jamás brindó pruebas que corroboraran esta información.
Según los escritores antiguos, y en artículos pasados, vemos cómo han existido civilizaciones antediluvianas más avanzadas tecnológicamente que nuestras actuales sociedades y cómo el decaimiento moral las llevó a su autodestrucción.
Todas las teorías mencionadas anteriormente y la evidencia de los escritores antiguos, corroboran las ideas expresadas por John Henry Builes en su libro “Historia Primitiva de la humanidad”, de que van a existir tres humanidades: la primera es la humanidad antes del diluvio, conocida como la Primera Tierra, la segunda, somos la humanidad después del diluvio o Segunda Tierra y la última será la humanidad que vendrá después de nosotros y conocida como la Tercera Tierra.



Jesús en el evangelio hace una comparación entre nuestra generación y las anteriores al diluvio universal y dice que, así como las gentes anteriores al diluvio comían, se casaban y tenían hijos y los agarró desprevenidos el diluvio universal, así será con esta generación. El decaimiento moral de esta generación se puede equiparar con la generación de antes del diluvio y la historia ya nos ha demostrado que para una sociedad en decaimiento moral, su camino es la autodestrucción.
John Henry Builes dice en su libro que ya han existido otras humanidades antediluvianas tecnológicamente avanzadas que se apartaron de Dios, llegaron a su ruina y auto destrucción. Es curioso que este autor que escribió sus libros en una cueva y sin acceso a internet, la luz eléctrica y los medios de comunicación moderna llegue a un grado de coincidencia tan sorprendente con otros relatos que avalan sus teorías.
El famoso escritor de caballo de Troya J. J. Benítez que en la actualidad se ha dedicado a investigar el fenómeno OVNI en su libro “Los visitantes”, nos relata la historia de un científico llamado Daniel W. Fry, quien fue abducido en una nave de los humanos de la Primera Tierra que viven al margen de nuestra sociedad el 4 de julio de 1959.
El científico se puso a memorizar todos los detalles que se encontraban en el interior de la nave y le llamó la atención un emblema grabado en el respaldo de un asiento con una representación de un árbol y una serpiente, y los seres que se comunicaban de forma telepática con él le dijeron lo siguiente: 
“Nuestros ancestros vivían en la Tierra, como se lo habrá imaginado al ver el emblema; estaban muy avanzados y vivían en el sitio que las leyendas terrestres llaman Lemuria o Mu. Por otra parte, el desarrollo científico del continente de la Atlántida también era muy avanzado, al extremo que sus científicos aprendieron a manejar la energía atómica con más habilidad de lo que lo hacen ustedes actualmente. Había cierta rivalidad entre ambas naciones y el desastre fue inevitable”.
La referencia de este científico da sustento al libro “Historia primitiva de la humanidad” de John Henry Builes; quien nos dice que existieron muchas civilizaciones avanzadas tecnológicamente antes del diluvio y que habían alcanzado su gran desarrollo debido a que habían sido herederos de los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales con los que Dios había creado al hombre originalmente, pero estas civilizaciones llegaron a su propia autodestrucción por su decaimiento moral y esa autodestrucción se ve reflejada en la Biblia cristiana con el diluvio universal; algunas personas lograron escapar la conflagración mundial y algunos huyeron a las estrellas u otros planetas y otros construyeron ciudades en el interior del planeta.
El relato de J.J. Benitez refleja perfectamente lo descrito por John Henry Builes, los supuestos extraterrestres que abducen al Dr. Daniel, no son más que humanos de la Primera Tierra que pertenecían a la sociedad perdida y continente perdido de Lemuria y que emigraron con su tecnología a algún lugar en el espacio continuando su sociedad y modo de vivir, es decir, es una prolongación de los Lemurianos en el espacio.
Según John Henry Builes todos tenemos el mismo código genético y todos somos descendientes de Adán, de la Eva pre-humana y de la Eva humana; algunos de estos seres humanos viven en el interior del planeta y se conocen como los intraterrestres y otros viven fuera del planeta y se conocen como los extraterrestres.
John Henry Builes dice que estamos en el principio de la creación que se encuentra realizando Dios y que la Tierra es el centro de todos los universos y mundos por crear. En nuestro planeta se encuentra perfectamente unido el mundo espiritual con el mundo material en los seres humanos; todavía no existen otros seres diferentes a nosotros, pero eso no quiere decir que no vayan a existir; los humanos de la superficie del planeta seremos el punto de encuentro entre los humanos del interior de la Tierra y los humanos que se encuentran fuera de ella.
Otra clase de seres y su tecnología, no son más que engaños de demonios, como ya lo hemos tratado de demostrar en artículos anteriores; la Segunda Tierra, es decir, nuestra generación se acerca a su final, porque ya ha demostrado que es una generación en decaimiento moral y que cada vez se aleja más de Dios y se deja hipnotizar con doctrina de demonios y con proyectos humanos en los que Dios no tiene espacio y no puede caber.
Hay muchas personas que se inventan historias para permanecer en el error y convencerse que no están equivocados; la verdad solo puede aparecer patente a los que son humildes, y sin ella, muchos soberbios permanecen sin convencerse y no aceptan los argumentos que les presenta la verdad.
Están de moda las teorías de la conspiración y con toda seguridad podremos encontrar verdad y mentira en ellas, por lo que se hace necesario aprender a discernir y dejarnos llevar por los argumentos que nos ofrece la verdad, para no caer en el error y la equivocación.
El galardonado periodista de televisión Frank Sesno preguntó a un panel de eruditos sobre la fascinación de la gente por las teorías de la conspiración y el profesor Stanley Kutle de la Universidad de Wisconsin respondió: “Nosotros todos amamos los misterios, pero amamos más las conspiraciones”.
Que estas teorías de la conspiración no nos lleven al error y la equivocación, pero nos pueden abrir la mente para pensar diferente, aceptar lo que no nos han enseñado o lo que parece mentira, pero no es más que la verdad.


martes, 25 de julio de 2017


Veo tantos universos y mundos creados,
veo la célula y el ADN y luego pienso más en grande,
aunque en lo pequeño esta lo grande,

y lo grande vive de lo pequeño, 
entonces veo al árbol,
al león y las estrellas y pienso para mí:
todo es producto del azar y de una causa incausada
y me sumerjo en mis propias tinieblas…
y en medio de tanta oscuridad, 
encuentro mi propia luz,
y te encuentro a Ti, y me doy cuenta, que Tú estás detrás de todo,
y que has sido el diseñador y el ingeniero,
has sido la inteligencia superior, que está detrás de todo,
que piensas en lo pequeño y en lo grande,
que diseñas la célula y el cosmos, que lo haces con perfección y armonía,
con belleza y bondad, para crear un mundo del cual te escondes,
pues dejas tus huellas, pero qué difícil es encontrar tu rastro,
y te escondes tanto, que muchos llegan a pensar que no existes;
pero al final, cómo pensar que algo existe, si Tú no existes;
será pura coincidencia y producto del azar,
o serás la verdad, que estás detrás de todas las cosas
y que muchos no se atreven a llamar DIOS.

John Henry Builes: ¿Extraterrestres o demonios? ...2


En noviembre del año de 1991, un sacerdote de Nebraskan llamado Ray Boeche se reunió clandestinamente con  un par de físicos que se encontraban trabajando en un programa secreto del departamento de defensa de Estados Unidos; pidieron orientación al sacerdote debido a que se encontraban preocupados porque muchas personas del departamento de defensa se mostraban muy interesadas en contactar con entidades no humanas o sus siglas en Inglés (NHE) y algunos se referían a ellos como “extraterrestres”, y en el campo de la ufología y de la cultura popular se fue acuñando el termino de “grises”; el sacerdote con su discernimiento se dio cuenta que el pentágono se encontraba incursionando en terrenos peligrosos.
Se utilizaba la telepatía y la canalización para contactar con estos seres y según avanzaban en sus experimentos, sintieron como una nube negra cubrió a todos los que se encontraban relacionados con los experimentos; consecuencia de esto, las personas empezaron a enfermar y una racha de mala suerte asoló al equipo investigador. Con las desgracias que se vinieron sobre el equipo investigador, algunos científicos empezaron a dudar que estuvieran tratando con extraterrestres y empezaron a creer que estaban tratando con demonios, que eran peligrosos, manipuladores y engañosos.
Según afirmaciones de algunos miembros del pentágono, la estrategia de que mucha gente crea en los extraterrestres, ha sido diseñada como una forma de manipulación política y social; en este afán abrieron un portal a algo monstruoso y maligno, que no son OVNIS, sino demonios; por lo que se dedicaron a consultar textos antiguos en el campo de la demonología; entre los que aparecen libros como: un libro de John Deacon y John Walker de 1601 llamado “Discursos dialógicos de los espíritus malignos”; otro de R. Campbell Thompson llamado “Los espíritus malignos en Babilonia”.
En estos libros se dieron cuenta que los demonios podían ingresar a nuestro mundo y manipular a las personas, la naturaleza y animales. El libro de Thompson relata incidentes sobrenaturales donde entidades malignas invadieron habitaciones de los antiguos babilonios y también relata que existen los espíritus íncubos y súcubos que toman forma de hombre o mujer violando sexualmente a sus víctimas en la oscuridad de la noche.
Con respecto a lo anterior, el departamento de defensa concluyó que los supuestos extraterrestres no son más que los demonios íncubos y súcubos, que se encuentran relacionados con las abducciones alienígenas que ocurren predominantemente en la oscuridad de la noche y que generalmente realizan abusos sexuales y la agenda de estos seres no es más que la de usar, abusar, engañar y manipular a la raza humana (se puede leer: lista de razas extraterrestres que cooperan con el complejo militar e industrial; leer más: http/codigooculto.como/2015/11/demonios_extraterrestres_y_el_departamento_de_defensa_unidos/#ixzz4ce9EOWCz Under Creative Commons License: Attribution Non_ Commercial No Derivatives Follow us: codigooculto.com on Twitter codigooculto on.)
No solo el testimonio de los científicos nos puede llevar a concluir que los extraterrestres son demonios; para los que creen en Dios y a través de una vidente de Estados Unidos que es conocida como la Lourdes de América, desde el cielo se nos afirma que los extraterrestres no existen y que son los demonios quienes nos engañan; el 28 de septiembre de 1974 la Virgen María le dice a Verónica que no existen seres humanos en otros planetas ni otra clase de vida parecida, y  que los platillos voladores solo son un engaño de Satanás, pues el Padre creador de todo, que ama sus hijos no hubiera escondido esta verdad, y que debemos creer que nuestros primeros padres fueron Adán y Eva. El 1 febrero de 1978, la Virgen le dice a Verónica que los OVNIS, son manifestaciones del infierno para confundir y engañar a la humanidad y que gracias al gran poder de los demonios, son capaces de controlar y manipular los elementos de la naturaleza.
Luego Jesús, le dice a Verónica el 1 de noviembre de 1985 que no hay seres en otros planetas y que los vehículos que se ven en el cielo vienen del infierno y que si continúan gastando dinero buscando vida en otros planetas, Estados Unidos tendrán una gran hambruna y habrá un total declive moral y económico que llevará a la ruina la nación (http:/www.tldm.org/spanish/directives/spd045.htm.)
Pero, aunque no tengamos pruebas concluyentes de la existencia de los extraterrestres y tal vez no nos hemos dado cuenta de la manipulación que sufrimos por parte de espíritus oscuros y perversos, el hombre siempre se ha preguntado, y especialmente en estos últimos años, sobre la vida en otros sistemas planetarios: ¿habrá vida en otros planetas o estamos solos en el universo?
Muchos intentan responder esta pregunta y se puede decir, que la manipulación ha estado a la orden del día en este tema. En Hollywood y otras instituciones de Estados Unidos se ha credo una vasta industria cinematográfica que nos habla del tema, como: “Encuentros cercanos”, “Viaje a las estrellas” (Star Treek) entre multitud de películas más, que nos generan la sensación que no estamos solos en el espacio; inclusive en este año 2017 ya han sido estrenadas varias películas “Vida Inteligente” y otras están a punto de ser estrenadas “Guardianes de la galaxia II”.
Además del cine tenemos a la SETI (Serch for Extra Terrestrial Intelligence) que es una organización convencida de la vida extraterrestre en otros planetas, por lo que ha puesto varios radiotelescopios en el espacio para recibir señales y sonidos de otros mundos, pero hasta el momento no han podido encontrar una evidencia seria de la existencia de seres inteligentes, por lo menos en el universo cercano.

Hace años la NASA, lanzó al espacio un vehículo espacial llamado: “El viajero segundo” (Voyayer II) y la misión de esta nave era la de encontrar vida en el espacio y hoy todavía se encuentra viajando por el vasto espacio, sin lograr aún su objetivo, y ya lleva cinco años que salió de nuestro Sistema Solar, sin recibir señales de vida.
En definitiva, no hay datos contundentes para poder llegar a realizar una afirmación clara y sin equívocos, de que los extraterrestres existen y no podemos estar creyendo a los teóricos de la conspiración, que nos dicen que los gobiernos más poderosos del mundo ya han contactado con estos seres.
Este es un asunto preocupante, por lo que tenemos que regresar a la teoría, de que los extraterrestres, no son más que demonios que nos manipulan, nos engañan y no quieren nuestro bien, al contario, buscan la mejor forma de dañarnos.
Es alarmante, como se multiplican y se generalizan las experiencias de canalizaciones “mediums”, que son escogidos por estos supuestos seres, pero que más tienen que ver con filosofías gnósticas, con encantamientos y brujería; estos seres engañan a los contactados haciéndoles creer que van a salvar la humanidad y que va a existir un mundo mejor y selecto gracias a unos cuantos elegidos que ellos van a salvar de una gran catástrofe mundial, pero todo esto hule a presencia maligna, pues las personas canalizadas entran en trance profundo y reciben mensajes y hablan lenguas extrañas y pierden el control de su cuerpo mientras otra entidad toma el control y muchas veces son elevados en los aires por estas entidades; viendo lo anterior, creo que falta estudio, discernimiento y consciencia, para preguntarse y cuestionar de donde vienen estas entidades: ¿Son demonios?, ¿o vienen del espacio exterior?
Con esto no se quiere negar que existan seres inteligentes en algún lugar del espacio, pero lo que sí podemos argumentar con claridad, es que hasta el momento no hay evidencias y muchos están tomando por extraterrestres a demonios, que no son más que seres incorpóreos y que posiblemente han encontrado algún recipiente con ayuda humana, para tomar un cuerpo y manipular a su antojo y es por esto que muchos abducidos tiene comportamientos similares a la de los endemoniados como: levitación, hablar lenguas extrañas, agresividad sin motivo, trastornos psicológicos, pérdida de memoria, etc.
En las tradiciones religiosas del mundo, siempre se ha creído que los demonios pueden atacar físicamente o aun mentalmente a una persona. En la India se cree que algunas entidades demoniacas llamadas “asuras” pueden controlar el espíritu de una persona, entrando en su interior y produciendo reacciones, como: la ira, codicia y envidia; los musulmanes creen en los “dijinn” que pueden entrar en una habitación y en el cuerpo de una persona y poseerlo por completo, lo mismo que en la  tradición católica y judía.
Las religiones han creído que estas entidades demoniacas suelen elegir personas vulnerables y especialmente débiles espiritual y afectivamente o personas que se encuentran involucradas con el ocultismo y en estos últimos tiempos las personas se ven cada vez más involucradas con estos fenómenos malignos e inexplicables; estas entidades causan dolor y sufrimiento y lo curioso, es que en años pasados se entraba en la influencia de estas entidades, con la invocación de espíritus, a través de secciones de espiritismo; pero hoy parece que estas entidades tienen libre acceso a nuestra realidad, debido a la gran cantidad de acontecimientos que se han manifestado últimamente por todo el planeta.
Estas entidades dan prueba de ser inteligencias superiores y esto no se puede negar, pero jamás se puede llegar a afirmar que estos seres sean de otros planetas y lo único que puede quedar claro, es que son espíritus malignos que se rebelaron contra Dios al inicio de la creación material y especialmente ante la creación del hombre.
Hay teóricos de la conspiración, que afirma que el Vaticano tiene información secreta sobre los OVNIS, pero no existen pruebas para realizar esta afirmación y no son más que ideas de los teóricos de la conspiración. El director del observatorio astronómico del Vaticano, el padre Jesuita José Gabriel Funes, en una entrevista de mayo del año 2008 al periódico LOsservatore Romano, aseguró que la existencia de la vida extraterrestre no representaba ningún peligro para la teología católica; pero de aquí, no se puede derivar la idea de que Cristo haya tenido múltiples encarnaciones en el universo.  La teología católica, cree que la encarnación de Cristo fue un acontecimiento único en la historia de la Tierra y jamás se repetirá en otro lugar; en relación con este principio, el padre Funes llegó a firmar que “El extraterrestre es mi hermano” y que la vida inteligente en otro planeta pudo no haber sufrido una caída como en el nuestro y encontrarse libre del pecado original, manteniéndose en plena amistad con el Creador.
Creo que el pensamiento de la Iglesia Católica es prudente al no negar, ni afirmar la existencia de los extraterrestres; pero yo si tomo mi posición, al considerar con el pensamiento de John Henry Builes, que los extraterrestres no existen y que lo único que existe son seres humanos que viven en otros sistemas planetarios o viven en el interior del planeta y que comparten el mismo código genético que nosotros, porque también son descendientes de Adán y la Eva humana; desde este pensamiento, es imposible aceptar la existencia de seres en otros planetas. Recordando lo que ya se ha analizado en otros artículos, la Tierra es el centro de los universos creados y por crear, y es la primicia de la creación material y espiritual perfectamente, como somos los seres humanos.
Creo que hasta el momento nada desmiente a John Henry Builes y el comprobar que los extraterrestres son demonios, solo hace validar mucho más sus teorías; hay muchas personas respetables que consideran o intuyen que los extraterrestres de los que tenemos información hasta el momento son demonios.
Veamos algunos de estos personajes como el Dr. Jacques Vallel, astrofísico y científico en computadoras que es un investigador mundial del tema y afirma lo siguiente: “Algunos de los que han visto estos seres, han pensado que son demonios, porque estas creaturas son impredecibles y su comportamiento es igual a lo que asociamos con lo malo”.
Otro Investigador del tema llamado Dr. Whitley Streiber, describe su supuesta experiencia con un extraterrestre: “Comencé a sentir que estaba luchando por mi propia alma y por mi propia existencia, luchando en mí, por la parte de mí, que es eterna. Hay cosas peor que la muerte y aquí comencé a darme cuenta de una de esas cosas, peor que la muerte había tomado interés en mí, aunque el demonio no se nombra entre los científicos que trabajan conmigo”. En otro aparte el Dr Whithey Streiber sigue narrando: “Sentí una sensación como si estuviera en el infierno, aunque estaba en la tierra. No me podía mover, no podía gritar, no podía correr; estaba temblando como muerto, sufriendo una terrible agonía interna. Sobre mi estaba aquella cosa monstruosa, fea, oscura y siniestra, seguro que eran demonios, tienen que ser. Recuerdo sus horribles manos, pies como un insecto y sus ojos brillando hacia mí”.
Para reafirmar estos testimonios, hay un caso que sucedió en Rusia y que parece muy diciente, al respecto.  En la ciudad de Borisoz de Byelorusia dos aviones de la antigua Unión Soviética patrullaban el espacio aéreo, cuando de pronto sus pilotos vieron un disco volador con cinco luces. Ellos informaron a la base y ésta les ordenó a los aviones acercarse y al hacerlo, el disco volador proyectó una luz de gran potencia a través del fuselaje de los aviones, a los cuales no les hizo ningún daño y también atravesó el cuerpo de los pilotos; quienes al poco tiempo enfermaron gravemente y después murieron. Al hacer la autopsia de los cuerpos, reveló cáncer por radiación de un objeto volador no identificado.
Ya he afirmado suficientemente, que los demonios pueden afectar las leyes físicas y está bien claro que su única intención es dañar los seres humanos; algunos pensando en esto, solo confunden el mundo material, con el mundo espiritual. Dentro del mundo espiritual no existen las leyes físicas tal como las conocemos en el mundo material, pero es sabido y de acuerdo con el pensamiento de John Henry Builes, que el mundo espiritual es soporte y sostén del mundo material y es factible que algunos seres del mundo espiritual pueda afectar y aun distorsionar, el mundo material.
Teniendo en cuenta esto, debemos diferenciar ambos mundos y comprender que en el mundo material tenemos grandes limitaciones que no existen en el mundo espiritual, y sólo en Jesús, la materia ha afectado de forma perfecta el mundo espiritual y la mayor prueba de esto, es la resurrección de Jesús, pues en su cuerpo podemos entender una espiritualización de su cuerpo que es material y que es primicia de lo que sucederá algún día en los universos con los seres creados; la espiritualización de la materia y esto según el pensamiento de John Henry Builes.
Teniendo en cuenta esto, en el mundo material y físico, es absurdo pensar hasta el momento, que estos objetos llamados OVNIS violen la ley de la gravitación universal y la atracción de los astros, como lo hacen estos objetos no identificados o las leyes del espacio y tiempo físico.
Estos objetos, desafían la ley de la gravitación universal, la ley del electromagnetismo y la termodinámica, la ley de la aceleración lineal y vertical y la aceleración angular, entre otras cosas. Todo objeto debe estar sometido a las leyes de la física, al menos que no sea un objeto material. A nivel material existen leyes como la ley molecular, la ley del poder ligante, de la cohesión, etc. Estos objetos no identificados levantan sospechas porque actúan no como seres materiales, sino como seres espirituales. En todo el universo existe materia y un objeto material debe regirse por las leyes que impone la materia en todos los universos creados, que no son espirituales y solamente materiales.
Lo que realmente podemos decir del fenómeno OVNI, es la poca capacidad que tienen muchos seres humanos, para discernir lo bueno de lo malo y la gran confusión de pensamientos metafísicos, místicos y esotéricos. Muchos con pocos criterios de discernimiento, se dejan confundir con la telepatía mental, la escritura automática y manifestaciones fantasmagóricas; pero también existen muchos que saben discernir perfectamente el fenómeno, como a continuación veremos.
“El comportamiento de los OVNIS es más parecido a la magia en lugar de la física como la conocemos… los OVNIS modernos y los demonios de antaño probablemente son idénticos”, Dr Pierre Guerien, FSR Vol. 25. 1, p. 13-14.
“Las manifestaciones de ovnis me parecen, de una manera general, simplemente variaciones menores del antiguo fenómeno demonológico”, John A. Keel, UFOs: Operation Trojan Horse (OVNIS: Operación Caballo de Troya), p. 299.
El Dr Jacques Vallee, en su libro “Confrontations” en la página 13, nos dice que un examen médico a los que han sido contactados, a menudo se encuentra relacionado con una sádica manipulación sexual, que no tiene relación con lo técnico y se cuestiona, cómo estos seres que supuestamente tienen objetivos científicos, con su tecnología, no hubieran hecho los experimentos en menor tiempo y sin hacer tanto daño a las personas con sus supuestos experimentos. Dice este doctor, que los secuestrados por estas entidades, más bien responden a iniciaciones de lo oculto y tienen muchas similitudes a experiencias descritas en épocas pasadas. Dr Jacques Vallee citando a Bertrand Meheust (Science- Fiction et Soucoupes Volantes (Paris, 1978); Soucoupes Volantes el Folklore (Paris, 1985), in Confrontations P 146, 159-161
Por último el científico francés Jacques Vallee en su libro “Passport to Magonia” de 1969, presentó varios ejemplos y similitudes de quienes habían tenido experiencias con hadas y los que habían sido contactados por OVNIS y las experiencias tienen muchas similitudes; de lo anterior, podemos intuir que son los demonios los que están detrás de todo esto; las hadas que tienen relaciones sexuales con los humanos, como los extraterrestres también vinculados al elemento sexual, nos hacen pensar en los demonios íncubos y súcubos, y al respecto, me parece muy iluminadora esta cita bíblica en primera de Timoteo 4,1: 
“Algunos en los últimos días escucharán doctrinas de demonios y a espíritus engañadores,  por tener endurecida la conciencia”.