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sábado, 10 de noviembre de 2018

Resumen del libro Historia Primitiva de la Humanidad, Gn. capítulo 8



En este capítulo el autor nos dice que los mapas de la Primera Tierra fueron modificados por el diluvio y lo mismo sucederá cuando termine la Segunda Tierra y de paso a la Segunda Tierra; de modo que donde antes existe agua después existirá tierra y donde existe tierra existirá agua.


Con el diluvio Dios recompone la obra de la creación en seis días y el arca de Noé es signo de la salvación de Dios para toda la humanidad, pero especialmente para aquellos que la acepten; de modo que del arca sale una humanidad nueva.

El número 4 expresa la creación material, pero luego del diluvio tenemos un nuevo número 4 que expresa la recreación de la creación y que sumados se convierten en un número 8, el cual representa el nombre de Jesús, de modo que en Jesús se da una recreación de la creación, pero la creación debe alcanzar la espiritualización  y la plenitud convirtiéndose en un número 7 que el número que expresa la máxima perfección que puede existir en el mundo creado.


Resumen del Libro Historia Primitiva de la Humanidad, Gn. capítulo 7



Dios hizo todo bueno desde el principio y no ha creado nada impuro, pero los habitantes de la Primera Tierra manipularon genéticamente los animales. En este sentido podemos entender a los animales puros que los que Dios creó en su estado natural y a los animales que fueron modificados genéticamente, conocidos en la Sagrada Escritura como animales impuros o alterados genéticamente.

John Henry Builes admite la posibilidad de que el arca de Noé existió y que tanto Noé como su familia, fueron una familia concreta salvada en la Primera Tierra de las aguas del diluvio; en esta arca entraron los animales naturales y los que posiblemente ya habían sido modificados genéticamente en la Primera Tierra, que la Sagrada Escritura denomina como puros e impuros.


Este pasaje de Noé, tiene su par en la epopeya del poema babilonio del Gilgamesh, donde Enlil, se enoja con la humanidad y enojado, trató de reducir la población mundial con plagas y sequias y reunido con otros dioses planea aniquilar la humanidad por medio de un diluvio; al final hay un dios que se las ingenia para salvar la humanidad y construye una nave en forma de cubo para que se salve él y su familia y las representaciones de las distintas artes de la humanidad; la nave tenía en su interior siete pisos y la tormenta duro siete días y siete noches, recordando  que el número 7 implica perfección y plenitud y al final la embarcación descansa sobre el monte Nisir y lo mismo que con Noé, fueron despachadas aves para saber si había tierra firme después de pasado el diluvio.

No hay duda que el libro del Génesis y el poema babilónico del Gilgamesh se refieren al mismo diluvio; con esto se quiere hacer referencia que el Noé bíblico necesariamente no es la misma persona que el Noé babilónico, sino que se trata de diferentes personas y que los Noé de la Primera Tierra que continuaron la civilización en la superficie de la Tierra fueron muchos; pero es evidente que la Sagrada Escritura nos dice que el Noé bíblico, fue el tronco del cual se desprende todos los habitantes de la Segunda Tierra, especialmente todos resultamos siendo descendentes de los tres hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet.

Resumen del libro Historia Primitiva de la Humanidad, Gn. 6,19



El autor sagrado escribe con naturalidad y lo hace con la mente de un niño y no contempla las dimensiones de guardar una pareja de cada animal en un barco pequeño y esto hace inverosímil el relato del arca, por lo que el texto más que un sentido histórico, tiene un sentido teológico.

Noé recibe una misión de Dios y es la de salvar y continuar el género humano y es posible que haya existido el Noé histórico, pero el arca debió haber sido construida con tecnología de la Primera Tierra, pues un pequeño barco de madera en medio de un maremoto, hubiera sido destrozado por las olas en mil pedazos.

Un pequeño grupo de seres humanos fueron salvados y de igual modo un pequeño grupo de animales en representación de toda la creación deben ser salvados, pues si el mudo pereció con el hombre, con el hombre debe volver a resurgir y esto es un símbolo de la redención del hombre y de la creación.

La humanidad de la Segunda Tierra cambió sustancialmente en referencia con la de la Primera Tierra; Platón nos dice que en la Atlántida existían arboles gigantescos y plantas muy bellas y seguramente lo mismo podríamos decir de los animales; de modo que en la Segunda Tierra la flora y la fauna cambió sustancialmente y los hombres perdieron totalmente los dones sobrenaturales, preternaturales y los naturales se vieron grandemente afectados.